junio 30, 2015

Tinku‏ en Madrid

El 19 de junio se llevó a cabo un tinku (encuentro) en Madrid para presentar la edición española de “Se acerca la cosecha”, de nuestro compañero David Osoro. Estos son fragmentos del texto con el que Kepa Osoro despidió la ceremonia:
Como suelo decir en otras ocasiones, valoro mucho que haya en esta sala personas que vienen de fuera, que han estado dispuestas a dejar su entorno, sus quehaceres y su familia para acompañarnos. Gracias.
Y, como no puede ser de otro modo, agradezco profundamente la presencia de todos y cada uno de los demás, que también nos emocionáis con vuestra compañía. Todos y todas hacéis que me sienta la persona más afortunada del mundo porque mi vida sigue estando llena de dones, en forma, sobre todo, de personas generosas, honradas y comprometidas que me regalan lo mejor de sí mismas cada vez que se cruzan nuestros caminos.
Cuando comenzamos a tejer este encuentro tuvimos claro que debía tener dos vertientes: por un lado, recordar a David y de modo modesto homenajearle –con la hermosa excusa de la literatura– por la profunda huella que ha dejado en todos nosotros y allá por donde le llevaron sus zapatos y su afán de seguir aprendiendo.
Por otro y, sinceramente, sobre todo, quería presentaros el prodigioso proyecto de la Red de Bibliotecas Rurales de Cajamarca. Ojalá este encuentro os haya permitido descubrir el extraordinario trabajo comunitario de empoderamiento, dignificación, aprendizaje y crecimiento colectivo que se está llevando a cabo en una de las regiones más castigadas, humildes y olvidadas del planeta. Ojalá lleguéis a vincularos a él.
Y permitidme que exprese mi más sentido agradecimiento a Antonio Basanta, alma de esta casa y ejemplo y fuente de aprendizaje constante, autocrítico, innovador y ejemplar. Pido para él un aplauso desde el corazón.
Y, finalmente, desde lo más hondo, expreso mi felicidad absoluta porque a mi lado caminen María y Victoria, mis pacientes compañeras del día a día. Y a ti, Jon, te confieso que me siento orgulloso de ti, de los pies a la cabeza, como me sentía privilegiado de acompañar a tu hermano David. Tu ayuda, apoyo, paciencia y cariño me han traído hasta acá y me ayudan a ser mejor persona.
Gracias a todos, gracias, gracias.

Y más…

Los desafíos ahora son mayores que hace cuarenta años para la animación a la lectura.
Pero somos tercos y andamos aguzando nuestra política bibliográfica.
En la última Asamblea de la Red, nuestro compañero Alfredo Mires presentó algunas ideas de cómo podrían reencausarse las estrategias de lectura en nuestras comunidades.
El pleno de Coordinadores y Bibliotecarios, entonces, le autorizó revisar y poner en blanco y negro una propuesta que luego será debatida para ver juntos sus posibilidades de aplicación.
Se trata no solo de seguir andando.

Fortaleciendo los lazos de corazón

Hace muchos, muchísimos años, la Red de Bibliotecas Rurales mantiene vínculos de amistad con la organización canadiense Heart Links –o Lazos de Corazón, en castellano–.
Estos amigos del norte pasan de vez en cuando por nuestras tierras y también apoyan tareas, quehaceres, trabajos y proyectos puntuales de la Red.
Durante los primeros días del mes de junio, cuatro amigos de Lazos de Corazón nos han visitado aquí en Cajamarca. Tuvimos la posibilidad de salir juntos al campo y de pasar por lugares donde el extractivismo amenaza con destruir la tierra. Hicimos juntos un pago al Apu Qayaqpuma y compartimos unas ricas papas con José Isabel Ayay y su familia mientras nos contaban de su vida. Hemos tenido tiempo para reunirnos, explicar nuestros últimos trabajos y escuchar de los últimos proyectos y trabajos de Lazos en Canadá. Hemos podido reírnos juntos y también conversamos sobre las dificultades y obstáculos en nuestra vida y nuestro trabajo.
Lo importante de estos encuentros no es sondear las posibilidades de nuevos trabajos o proyectos. Lo esencial para nosotros es encontrarnos, frente a frente, cara a cara, mirándonos a los ojos.
La posibilidad de abrazarnos siempre vale y valdrá más que algún aporte material y el sabernos juntos, trabajando mano a mano y compartiendo un solo sueño, nos enriquece más que todo el oro del mundo.
Gracias Gordon, Jennifer, Lina y Sarah por su tiempo, su solidaridad, su comprensión, su cariño y sus corazones abiertos.
A ustedes dedicamos hoy día estos versos de Coplita de los Coplares:
Vengan queridos amigos
vengan y canten conmigo,
coman y beban sin cuenta,
canten y bailen conmigo.

junio 19, 2015

En Madrid

Hoy, a las 18:30, estará presentándose en Madrid la edición española de “Se acerca la cosecha”, el poemario de nuestro compañero David Osoro.
“Libros y nubes”, la película sobre nuestra Red, también será presentada.
Con ese impulso que no sabe de fisuras ni distancias, nosotros estaremos ahí, con Kepa y Jon Osoro, con Antonio Basanta y con todos los amigos que se animen a compartir estos andares.

junio 18, 2015

Asamblea es aún más…

Antonio Vílchez es comunero y Coordinador de Bibliotecas Rurales de San Isidro, en la provincia de San Marcos, al sur de Cajamarca. César Burga es comunero y Coordinador de Yunchaco, en el límite oriental de la provincia de Cutervo, al norte de Cajamarca. Son por lo menos tres días de viaje entre comunidad y comunidad.
Como ellos, participan en la Asamblea de la Red compañeros de casi todas las provincias de Cajamarca.
Encontrarse es en sí mismo una fiesta, el ánimo comunitario frutando, la juntura agigantada…
En las mesas donde comemos nos entusiasmamos.
Y da gusto ver estos compartires…
Aquí, Antonio tiene su taza de café. En ella, César remoja su pan.
¿Cómo no anhelar esta comunión multiplicada?

Socorro en Celendín

Socorro Ortiz formó parte de la Red hace ya muchos años. A inicios de los años 90 apoyó a nuestro compañero Alfredo Mires en la parte gráfica de la iconografía de Cajamarca.
Socorro es profesora de arte en la Provincia de Celendín y ahora se ha sumado al Equipo de Coordinadores de nuestro Proyecto Enciclopedia Campesina.
Hace unas semanas, organizado por ella, llevamos a cabo un taller sobre “Cultura y dignidad”, con un grupo de docentes en Celendín.
Prestos y animados por Socorro, los docentes se sumaron a la gesta de reiniciar el proceso de rescate de nuestras tradiciones culturales, base de nuestro sentido de comunidad.
La presencia de Socorro afianza el entusiasmo y consolida estos andares.

junio 12, 2015

Asamblea es algo más…

El último fin de semana de mayo se llevó a cabo la asamblea de la Red.
En esta ocasión la familia de Bibliotecas Rurales se reúne, los coordinadores y algunos bibliotecarios llegan desde lejos para participar a este encuentro. Son tres días donde se comparten momentos de conversa sobre el trabajo cotidiano en las comunidades, capacitación en grupo, tomas de decisiones siempre de manera colectiva y de círculos de lecturas.
El asamblea es esto y es algo más…es voluntad y gana de seguir el proyecto donde todos somos actores, es trabajo y compromiso necesario para seguir el camino que empezó 44 años atrás, es el consolidar de relaciones entre la familia.
Fue un regalo participar, una emoción grande escuchar los cuentos de los compañeros, mirarlos llevar enormes cajas de libros destinados a sus comunidades arriba de sus hombros, para que todos puedan tener la experiencia de poder leer.
Este es el camino que se comparte aquí en la Red, la lectura como acto de libertad y voluntad.
Patrizia Boncompagni

Somos un país agrícola

Lechugas, chirimoyas, papayas, choclos, pan, chiclayos, bizcochos, quesillos, ocas, papas,…
Todo esto y mucho más trajeron desde sus comunidades nuestros coordinadores para compartir en la Asamblea.
Su bondad es inmensa. Ellos vienen desde muy muy lejos, a pie, en combi y en cualquier otro medio que les pueda servir para llegar pronto a la reunión, pero a pesar de las distancias no se olvidan de traer sus libros para el canje y su aporte para la olla común.
Esta vez hemos saboreado lechugas en ensalada, un rico dulce de chiclayo con ocas, choclos para acompañar la sopita, papayas y chirimoyas…
No hay vainas: somos un país agrícola, por la potencia de la producción y por la capacidad para compartirla, por esta cultura que nos salva de la codicia depredadora.
Muchas gracias compañeros por compartir este gusto y esta enseñanza, a pesar de los pesares.

junio 11, 2015

Asamblea es familia

El mes de mayo terminó para nosotros con la realización de la Asamblea General, ese momento de junturas y renaceres.
Uno a uno fueron llegando nuestros coordinadores, cargados de libros, entusiasmo y ánimo para compartir.
Las distancias y dificultades que recorren para llegar hasta Cajamarca son –muchas de ellas– inimaginables, pero esto no impide el regalo de su presencia.
No es que se deja todo para estar presentes en la Asamblea: se viene con todo. Para contar cómo nos ha ido con las lluvias, qué novedades hay en las comunidades, qué tal va la lectura, qué libros están pidiendo los lectores, qué luces vemos al final de los túneles… Nos alegra escuchar las hazañas de los caminos, sentarnos en las mesas a compartir la comidita que con mucho cariño se prepara para estos días de reunión y a recordar anécdotas de reuniones y tiempos pasados.
Esta vez nos hemos sentido especialmente felices por la presencia de nuestro compañero Santos Rodríguez, quien después de algunos años regresó a integrarse a esta su familia de bibliotecas rurales; él tuvo que ausentarse por motivos de salud, pues este tiempo ha sido muy difícil para él y los suyos. Tanto hemos sentido su ausencia, como nos alegra ahora su regreso.
En este encuentro nuestro compañero Alfredo trabajó las diferentes clases de libros que existen y en qué momento de nuestras vidas se puede recurrir a ellos porque no todos sirven para lo mismo; también reflexionamos una vez más acerca de lo importante que es nuestra cultura y nuestra dignidad.
Hemos compartido algunos juegos que nuestra compañera Rita Mocker nos enseñó para relajarnos y que nos servirán para animar las reuniones, así como Lola Paredes trabajó nuevamente los círculos de lectura, esta vez con el libro All’pata paguikun - Ofrenda a la tierra. Fue bonito escuchar cuando algunos nos animamos a leer las oraciones en quechua.
Como parte de nuestro quehacer bibliotecario, hicimos el canje de nuestros libros, siempre pensando en aquellos que serán de más utilidad para nuestra gente en el campo.
En fin, mucho podríamos decir de nuestro encuentro, pero lo más importante no se puede expresar con palabras: solo diremos que hemos pasado un tiempo extraordinario y que todo lo que conversamos y decidimos apunta siempre a afianzar los andares con nuestras comunidades.

El camino de la Enciclopedia

A fines de mayo tuvimos un nuevo encuentro los integrantes del equipo regional del Proyecto Enciclopedia Campesina.
Juntos volvimos a revisar el vocabulario tradicional de nuestras comunidades. En fondo y forma es un idioma diferente, pero no son barbarismos como algún majareta dijo alguna vez.
La ecuación es muy sencilla: esta es nuestra habla y con ella queremos seguir expresándonos. Si nos enajenamos, dejamos de ser nosotros mismos.
Nuestro compañero Alfredo Mires, director del Proyecto, profundizó algunas estrategias fruto de su experiencia en el recojo de la tradición oral, para aprender también nosotros cómo rescatar la memoria de nuestros mayores.
Así, por las noches del encuentro, nos juntamos para conversar acerca del agua y de los apus, nuestras montañas sagradas.
Todos aportamos lo que sabemos, lo que nuestros padres y abuelos nos han enseñado.
Pronto nuestra Red estará publicando los libros donde se cuente lo que en nuestras comunidades sabemos acerca del agua, de los apus y de nuestros decires.

Compartires

Nedda Franco es amiga nuestra. Hace algunos años, consiguió para la Red una importante donación de libros que nos permitió implementar más nuestras bibliotecas en el campo. Después de algunos años nos hemos vuelto a encontrar y nuevamente con buenas noticias. Esta vez, el Club de Leones de Miraflores que ella preside y el de San Borja, consiguieron recolectar un aproximado de 1900 libros que nos fueron donados a finales del mes de mayo, en el marco de una campaña coordinada con el Club de Leones de Cajamarca.
En las comunidades cajamarquinas la demanda de lectura prioriza los materiales que producimos desde la Red de Bibliotecas Rurales, pero también este apoyo es importante porque nos permite atender a más lectores y mostrar diversas ediciones.
Anima mucho saber que hay quienes comparten esta convicción del libro como herramienta, de la lectura como abrepuertas y de la solidaridad como cimiento de una sociedad más culta y más justa.

Rosita de regreso

Rosa Rumay Centurión es el nombre de nuestra querida compañera “Rosita”. Hace varios años integró el Equipo del Proyecto Enciclopedia Campesina y posteriormente nos acompañó en el Centro de Canje de la Red. Rosita tuvo que alejarse por motivos familiares aunque siempre mantuvimos el contacto.
Han pasado ya varios años y ahora se reintegra como voluntaria en el equipo que lleva adelante los quehaceres del Centro de Canje. Con su experiencia y cariño, colabora en el registro, preparación y distribución de nuestros libros.
Su compañía y sencillez nos animan y fortalecen.
Por alguna razón decía Confucio: “Quien volviendo a hacer el camino viejo aprende el nuevo, puede considerarse un maestro”.