abril 03, 2025

Mirando recuerdos

Como parte de la celebración de nuestros 54 años con los libros en la tierra, decidimos realizar una exposición fotográfica que muestre algunos acontecimientos y seres que han estado presentes en tiempo andado de nuestra Red, con la ayuda de nuestros amigos voluntarios, Jorge Camacho y Francisco Vigo.
Así, una tarde, nos sentamos a revisar las fotos seleccionadas para escribir una breve reseña de su momento y de las personas que mostraban… y se despertaron muchos sentimientos.
Vemos los rostros jóvenes del P. Juan Medcalf, de Alfredo Mires y de tantos compañeros que dejaron su juventud en este sueño, nos emociona al punto de no querer colocar una breve reseña, porque sentimos que nada sería suficiente, quisiéramos decir todo lo que esas fotos significan para nosotros, porque en verdad, es tanto. No hay suficientes palabras.
Y no se trata solo de recuerdos, sino de caminos andados. Ver las fotos de cada jornada, como se llamaban en ese tiempo los encuentros de capacitación, de cada actividad, de cada reunión, desde tiempos aquellos, hasta nuestros días, nos alegra, pero también nos entristece porque pensamos que el tiempo de esos hermanos, fue poco, fue insuficiente para enseñarnos más, para dejarnos más.

31 de marzo, fecha importante

Sin lugar a dudas, para cada uno de nosotros esta fecha tiene mucho sentido en nuestras vidas puesto que formamos parte de la Red de Bibliotecas Rurales de Cajamarca.
Hace 54 años, iniciar la labor de una biblioteca rural con un sistema de promoción de la lectura singular, ha sido de gran aporte a la humanidad. Los beneficiarios, principalmente hombres y mujeres del campo, se les ofreció la oportunidad de leer. Acceder a un libro cambia la vida porque el libro es una poderosa herramienta de transformación individual y social.
Gracias, Juan Medcalf y Alfredo Mires, su obra sabiamente pensada, proyectada y ejecutada se ha sostenido en el tiempo, enriqueciendo, hoy en día, el pensar y sentir de nuestro estudiantado.
En la Institución Educativa “Sagrado Corazón”, de Jaén, conocen y quieren a la Red de Bibliotecas porque la tienen cerca mediante los libros que nos brinda. Los estudiantes suelen acercarse a la “Sala de animación lectora”, durante el recreo, tiempo en que la puerta se abre y deja al alcance de todos su valioso tesoro.
¡Feliz aniversario Bibliotecas Rurales de Cajamarca!


Esa luz de más adentro

Exposición fotográfica por los 54 años de la Red
Por el motivo de la inauguración de la exposición fotográfica Esa luz de más adentro en homenaje a nuestro 54 aniversario de la Red de Bibliotecas Rurales, nuestros compañeros Sergio Díaz y Javier Huamán se han dedicado con paciencia y esmero a retocar la pintura de las paredes de nuestra sala mayor o Hatun Wasi. También instalaron unas cuerdas en las paredes para poder colocar las más de treinta fotos que componen la exposición.
Gracias, queridos compañeros. Sin este trabajo previo, nuestra exposición no sería.
Agradecemos también a Francisco Vigo y Jorge Camacho, fotógrafos y voluntarios de la Red, quienes se han dedicado a diseñar la exposición, y a todos los amigos que nos acompañaron en la inauguración de Esa luz de más adentro.
Para quienes no han podido asistir a este evento, la Red ofrece visitas comentadas a la exposición durante todo el mes de abril, previa coordinación a través del WhatsApp 988216050.
Los esperamos.

Voluntariado...

El voluntariado es el pilar fundamental de la concepción de la Red. Algunos vamos hace muchos años porque nos agrada y enriquece nuestro día a día. Otros se van incorporando a medidas que conocen y se interesan por el trabajo de la Red. 
Lo más bonito y gratificante es ayudar sin esperar nada a cambio, tan solo el hecho de saber que con ese granito de arena apoyamos a que las bibliotecas en el campo tengan material necesario para sus lectores.
En este mes tuvimos el apoyo de Ben Nicholson y familia, de Inglaterra, quienes visitaron Cajamarca y, enterados de nuestra labor, quisieron apoyarnos en la preparación de libros para nuestro canje e implementación en la próxima asamblea de coordinadores.
Y desde Cajamarca, tuvimos el apoyo de Rumi Mires, hijo de nuestro compañero Alfredo, y Paul Arévalo, hijo de nuestra compañera Rosita, quienes siempre están dispuestos a echarnos una mano cuando lo necesitamos.
Bibliotecas es una familia voluntaria donde todos nos apoyamos.

marzo 15, 2025

Nuevas propuestas

A mediados de febrero nos reunimos con los coordinadores del Programa Comunitario para nuestro primer encuentro de capacitación de este año. Después de la evaluación del año pasado, habíamos propuesto algunos cambios para optimizar nuestros recursos en el trabajo con los niños con capacidades proyectables, en el campo.
La metodología del Programa Comunitario, tal como la estábamos ejecutando hasta ahora, tiene una alta demanda de diferentes materiales terapéuticos para cada niño porque intentábamos proveer a cada uno de ellos según sus propias necesidades. Pero ya nos dimos cuenta de que no es posible seguir con esta dinámica; por eso estamos apostando ahora a proveer a cada coordinador con un stock de materiales propios que pueda usar y prestar a cualquier niño o familia.
En este último encuentro, entonces, hemos entregado muchos y variados materiales terapéuticos en las manos de nuestros coordinadores, quienes regresaron, felices y agradecidos por este abastecimiento, a sus comunidades.

Qué rico huelen...

Rico huelen los libros nuevecitos. 
El proceso de producción de un libro en nuestra Red conlleva mucha dedicación. Debemos responder de manera pertinente a las necesidades de los lectores, especialmente nuestros compañeros en las comunidades; la sabiduría es transmitida por los abuelos y nuestro anhelo es hacer que este saber, trascienda.
Hoy llegaron, recién salidos de la imprenta, dos nuevos hijos de la Red: Trenzando sombras, que nos habla del arte del tejido de sombreros y todo lo que se teje alrededor de ellos, y José María, que nos cuenta de la familia y cómo se articula con la naturaleza. 
Cargados de cultura y de mucha sabiduría llegan estos queridos hijos, para seguir andando por las diferentes bibliotecas de las comunidades cajamarquinas.
Rosita, encargada del centro de canje, feliz recibe los libros de parte del señor Roger, encargado de la impresión.
Gracias a los amigos de Heart Links por su contribución para hacer posible estas reediciones.

Malas copias

Con el transcurso de los años, la Red de Bibliotecas Rurales, ha ido publicando, además de las series y colecciones de libros con diferentes temas de rescate, otras publicaciones que son fruto del minucioso trabajo de investigación de nuestro recordado Alfredo Mires.
Así es el caso de sus representaciones artísticas a las que denominó “Ñaupas”, o “Ñaupitas”; refiriéndose al personaje más antiguo de nuestra cultura. Y otros trazos, grafos, íconos, tomados de las montañas- muchas veces- a pulso y puño a falta de una buena cámara, como el mismo Alfredo decía. Todos, plasmados en sus libros de Iconografía, en la serie Qayaqpuma y en otros valiosos tesoros impresos.
Estos libros, que para nosotros son un legado sagrado, para otras personas son una fuente maravillosa para copiar el trabajo ajeno. Solemos encontrar reproducciones de estas imágenes en vestimenta, afiches -como el del carnaval 2024-; a cuyos promotores enviamos una carta notarial que jamás respondieron, solo pidiéndoles que esclarezcan la procedencia de la iconografía utilizada. Encontramos, también, los dibujos de Alfredo en recuerdos artesanales ofrecidos a turistas -algunos conservan, incluso, el sello de agua, característico de nuestras publicaciones digitales. También vemos, de cuando en cuando, algunos estampados en disfraces de carnaval.
Como organización comunitaria no nos oponemos al uso de esta maravillosa herencia, solo pedimos que se respeten los créditos del autor artístico de estas representaciones. Que se respete el trabajo y la memoria de este hombre grande que dejó su vida en cada paso por las montañas de nuestros pueblos.

¡Hasta siempre don Antonio!

Recibimos la noticia de que nuestro querido don Antonio Vílchez Chávez había fallecido el 9 de febrero de 2025. Con estas palabras queremos hacerle un homenaje al amigo, al bibliotecario veterano, a quien con empeño y paciencia hizo su voluntariado como coordinador de la Zona de José Sabogal, en San Marcos.
Antonio Vílchez Chávez se vinculó a la Red de Bibliotecas Rurales de Cajamarca en el año 1994, luego de que se encontrara con uno de los coordinadores de las Bibliotecas Rurales, quien lo invitó a hacer parte de este voluntariado con los libros. Así lo relataba él mismo:
“Yo estaba yendo a Coyón, en el camino me encontré al señor Juan Garay, coordinador de ese tiempo. Yo pregunte qué cosa era Bibliotecas y cómo era su funcionamiento. Me dijo: —nosotros prestamos los libros para que la comunidad se entere, porque algunos mayorcitos saben leer y se olvidan, ya hay unos niños que saben leer, le presta un librito —. ¿En tu comunidad podrías ser bibliotecario? — Entonces, le dije lo voy a pensar, —llámame al pensar —, al otro día mandaron la solicitud en la casa y don Fidencio, Don Pascualito, Gonzalo se fueron con libros. No demoró mucho.
(Antonio Vílchez, debate veteranos, 2009).
Para don Antonio ser parte de la Red de Bibliotecas Rurales significó un proceso de capacitación, autoformación y un cambio en su vida:
Yo leí primero los libros para poder prestar a la comunidad, yo cargaba en una bolsita los libros y la llevaba a todas las casas, ir de casa en casa. —Vea los libros para que estén informados, aquí hay cuentos, están hechos de esta manera — y así consiguiendo lectores. Y la biblioteca me auto-educó el ciento por ciento. Aquí en bibliotecas, gracias a Dios dejé de tomar, y estoy así luchándolo […] gracias a Dios aprendí mucho de aquí y estoy aprendiendo.
(Antonio Vílchez, debate veteranos, 2009).
Don Antonio estará por siempre en nuestros corazones y seguiremos sus enseñanzas, su tesón, su compromiso por las bibliotecas rurales. ¡Hasta siempre, don Antonio!
Nathalia Quintero Castro
Medellín, Colombia

marzo 01, 2025

La tierra

 ― ¿Qué hace aquella cagarruta en el infinito? ―preguntó el Dios del Orden.
― Es mi creación ―dijo el Dios del Amor―: la llamaré “Tierra”.
― Espérense a ver la gente que le voy a poner encima…―pensó el Dios de la Locura.

Alfredo Mires
en: El duende del laberinto