Como parte de la celebración de nuestros 54 años con los libros en la tierra, decidimos realizar una exposición fotográfica que muestre algunos acontecimientos y seres que han estado presentes en tiempo andado de nuestra Red, con la ayuda de nuestros amigos voluntarios, Jorge Camacho y Francisco Vigo.
Así, una tarde, nos sentamos a revisar las fotos seleccionadas para escribir una breve reseña de su momento y de las personas que mostraban… y se despertaron muchos sentimientos.
Vemos los rostros jóvenes del P. Juan Medcalf, de Alfredo Mires y de tantos compañeros que dejaron su juventud en este sueño, nos emociona al punto de no querer colocar una breve reseña, porque sentimos que nada sería suficiente, quisiéramos decir todo lo que esas fotos significan para nosotros, porque en verdad, es tanto. No hay suficientes palabras.
Y no se trata solo de recuerdos, sino de caminos andados. Ver las fotos de cada jornada, como se llamaban en ese tiempo los encuentros de capacitación, de cada actividad, de cada reunión, desde tiempos aquellos, hasta nuestros días, nos alegra, pero también nos entristece porque pensamos que el tiempo de esos hermanos, fue poco, fue insuficiente para enseñarnos más, para dejarnos más.
Así, una tarde, nos sentamos a revisar las fotos seleccionadas para escribir una breve reseña de su momento y de las personas que mostraban… y se despertaron muchos sentimientos.
Vemos los rostros jóvenes del P. Juan Medcalf, de Alfredo Mires y de tantos compañeros que dejaron su juventud en este sueño, nos emociona al punto de no querer colocar una breve reseña, porque sentimos que nada sería suficiente, quisiéramos decir todo lo que esas fotos significan para nosotros, porque en verdad, es tanto. No hay suficientes palabras.
Y no se trata solo de recuerdos, sino de caminos andados. Ver las fotos de cada jornada, como se llamaban en ese tiempo los encuentros de capacitación, de cada actividad, de cada reunión, desde tiempos aquellos, hasta nuestros días, nos alegra, pero también nos entristece porque pensamos que el tiempo de esos hermanos, fue poco, fue insuficiente para enseñarnos más, para dejarnos más.