mayo 21, 2008

Nuestra Historia

Tiempos de revolución y cambios. Tiempos de urgencias y emergencias. El Papa Paulo VI diciendo en la apertura de la Segunda Conferencia Episcopal Latinoamericana, celebrada en Medellín en 1968: “No podemos ser solidarios con sistemas y estructuras que encubren y favorecen graves y opresoras desigualdades entre las clases y los ciudadanos de un mismo país”.
Paulo Freire en 1970: “Ya ahora nadie educa a nadie, como tampoco nadie se educa a sí mismo: los hombres se educan en comunión, mediatizados por el mundo”.

El Ministro de Educación en un Congreso Mundial en 1971: “El Perú está viviendo uno de los momentos más importantes y decisivos de su historia (…) nos hemos comprometido en la tarea de una educación liberadora y en la misión de crear una nueva sociedad”. Reforma agraria, nacionalización de empresas, movilización social, necesidad de conocer las leyes y los trasfondos de tanto asunto.

Juan Medcalf, sacerdote inglés naturalizado peruano, acompaña entonces el proceso de los campesinos cajamarquinos en su afán por agenciarse de información y datos para ir sabiendo. Folletos, recortes de periódicos y revistas, novelas varias van rotando de mano en mano y las ganas van ganando ganas: bajo cada sombrero se va derrotando la prepotencia que siempre incubó la palabra escrita. Una palana sirve para abrir surcos o para excavar sepulturas; el libro, depositario de la ajenidad agresora, se va perfilando como otro pozo de donde ir bebiendo. Así se amansó a los toros, así se crió el trigo, así se recreó al arpa y se domeñó al caballo. A las páginas con que se abatió a los pueblos, los mismos pueblos las crían para seguirse fortaleciendo.