mayo 21, 2008

Nuestra Tierra

Dada la idea convencional que se tiene de una biblioteca, es necesario ubicarse en el contexto: en nuestras comunidades no hay alumbrado eléctrico, ni servicios de agua o desagüe. En muchas de ellas las familias alcanzan a comer una vez al día lo poco que ha producido la chacra. Pese a que las estadísticas dicen lo contrario, en muchos caseríos más de la mitad de la población no sabe leer ni escribir y, si alguna vez lo supo, se le olvidó bastante pronto por falta de práctica o material de lectura apropiado o a su alcance.

Aunque sostienen con su trabajo las mesas de todo el país, los campesinos reciben precios de burla por sus productos.

Cajamarca

Se halla en la sierra norte de Perú y es considerado uno de los lugares más abatidos del país. Le llaman “pobreza paupérrima” y eso es más que un nombre para los hambrientos.
Y Cajamarca produce el 78% de la lenteja que se consume en todo el Perú.
De las 33 mil toneladas métricas de arveja seca que se producen a nivel nacional, Cajamarca alcanza a producir el 37%; producimos también el 30% de las 120,000 toneladas métricas de café, casi el 25% de la soya y cerca del 20% de las 230,450 toneladas métricas de maíz amiláceo.
Junto a la leche y el oro, ningún Departamento supera la cantidad de estos productos en todo el Perú.
Cajamarca produce también la tercera parte del ajo en el país y ocupa el segundo lugar en la producción de arroz en cáscara (16,6%), en oca (16%), en frijol seco (14,3%) y en trigo (12,1%). El tercer lugar en la producción de papaya (17,3%), de maíz choclo (12%) y arveja verde (11%), así como el cuarto lugar en la producción de yuca (9,1%) y el quinto en la producción de papa (8%).
Sin embargo, en Cajamarca, la carencia de un pan azota a más del 80% de la población. Las estadísticas oficiales dicen que la desnutrición afecta al 65.5% de los niños y que cada año mueren 52 de cada mil antes de cumplir el primer año de vida. Pero en algunas provincias casi el 80% son desheredados de cualquier puchero. Las estadísticas también dicen que en algunos lugares casi el 20% de la gente no sabe leer ni escribir, sobre todo las mujeres y, en general, el 10% de los jóvenes entre los 15 y los 17 años son analfabetos. Es un “Departamento de Muy Bajo Desarrollo Educativo”, dicen los técnicos.
Cajamarca es aún más pobre desde que se explotan impunemente en su territorio las minas de oro más ricas del continente.

Hoy, de alguna manera, los flagelados de la historia, los marginados de la macroeconomía, los ignorados por la ciencia oficiosa estamos presentes aquí, no como objetos de estudio, sino como sujetos de nuestro propio proceso y como protagonistas de un camino construido a punta de fuerza y alma.