marzo 25, 2017

Cuaderno

Solemos aportar un cuaderno, una libreta u hojas sueltas –en las reuniones de la Red– para aquellos participantes que a veces no traen algo en qué apuntar.
Para facilitar este aporte y animar a que todos escriban, hemos diseñado e impreso un cuaderno ligero pero a la vez suficiente que permite, incluso, anotar en la carátula a qué reunión corresponde.

¡Direcciones!

A través de diversos correos, algunos amigos han expresado su interés en publicaciones nuestras, particularmente en el díptico “¡Bienvenid!”.
Muchos de estos correos nos han sido enviados como comentarios a las notas en el blog, pero sin señalar sus direcciones.
Por favor, indíquennos los nombres y correos a donde debemos dirigirnos para hacerles llegar nuestras publicaciones virtuales.
¡Con gusto nos estaremos comunicando!

Almanaque

Hasta el pasado fin de semana aun contábamos con algunos almanaques 2017 que nuestra Red imprimió para las bibliotecas en el campo.
Agradecemos la acogida y el ánimo de los Coordinadores Bibliotecarios para llevar y repartir las producciones de la Red en las comunidades.

febrero 22, 2017

Agua que sí has de beber

Hace muchísimos años que nuestro compañero Alfredo Mires Ortiz fundó el Proyecto Enciclopedia Campesina dentro de nuestra Red.
“El rescate de los saberes comunitarios –dice Alfredo– no solo permitía mostrarnos la inmensa fortuna que nos anima, sino la prodigiosa raíz de este árbol que nos anida. Porque no estamos recuperando el pasado, sino el futuro. Es nuestro propio mañana el que nos han secuestrado: es ese andar el que estamos reconquistando”.
La Enciclopedia, como colección temática, llegó hasta el tomo 20, aparte de las decenas de libros con tradición oral que han sido publicados. Pero recomenzó hace un par de años, renovado y aguzado, y el tomo 21 acaba de salir de la imprenta: “Agua que sí has de beber – Dichos y refranes en la tradición cajamarquina”.
¡Estos naceres nos avivan!
Pronto avisaremos la fecha de lanzamiento.

Marta bienvenida

Marta Enríquez ha venido desde Burgos, España, para integrarse como voluntaria en nuestra Red. ¡Y no ha cesado de “voluntariar” desde que ha llegado!
Marta es Licenciada en Ciencias Ambientales y tiene una amplia formación en arte dramático e idiomas, a más de la gestión y edición de “Un mundo bajo mis pies”, libro que relata una travesía suya alrededor del mundo.
Ahora nuestro Centro de Canje se nutre de su experiencia y dedicación, desde la humildad que demandan estas tareas colectivas, integrándose también a todos los quehaceres de la convivencia en nuestra sede.
¡Gracias, Marta, y bienvenida a tu casa!

¡Bienvenid...!

La casa de la Red de Bibliotecas Rurales ha sido construida en minga, una forma de trabajo comunitario y voluntario heredada de nuestros ancestros.
Fueron muchas las manos que amasaron la tierra para ir dando forma a cada pared, a cada espacio. Cada rincón tiene una historia, una anécdota, un tiempo de trabajo animado, mucho esfuerzo y empeño. Por ello, para nosotros es muy importante que toda persona que llega aprenda a quererla y a cuidarla como lo hacemos nosotros.
Alfredo, nuestro compañero responsable también de la producción de materiales, diseñó hace poco un díptico muy atractivo donde invita a todas nuestras visitas a llegar bien a esta casa, como una bienvenida.
Este díptico tiene el propósito de hacer saber a los demás nuestros puntos de vista respecto a la necesidad permanente de mantener limpios y ordenados los espacios propios y los compartidos, de cuidar a las otras personas de la naturaleza que viven aquí: el agua, las plantas, de cuidar los servicios, de reducir los residuos y de aprender a reusar y reciclar aquellos que inevitablemente producimos en nuestras actividades diarias.
Esta nueva producción de la Red es una forma muy sencilla y clara de saludar a quien llega a quedarse con nosotros, de hacerle sentir que esta casa es también su casa y que todos tenemos la obligación de cuidarla. Y también de avivar políticas públicas efectivas para cuidar y defender el ambiente en todo lugar.
Este documento se halla disponible en diferentes versiones, presto a ser enviado a quienes nos lo soliciten.

Cultivando la lectura

Soy José Antonio Vílchez Chávez, de la comunidad San Isidro, en el distrito de José Sabogal, provincia de San Marcos, en Cajamarca, Perú.
Para mí la lectura significa un refresco de la mente. Por decir: después de un trabajo, después del cansancio de la chacra, agarrando el libro uno se distrae. Bueno, según el libro que leamos…
Siempre la lectura es un refresco: nos despeja de las preocupaciones en que estamos metidos.
Por eso, la presencia de nuestras Bibliotecas Rurales es un logro.
Yo más antes tomaba y eray discutidor con mis amigos, pero cuando llegué a Bibliotecas Rurales, me formé, me autoeduqué con todos: ahora yo puedo autoeducar a otras personas, en colectivo.
Cuando mi comunidad dijo “Antonio, has cambiado mucho”, entonces yo comencé más a formarme así. Y no era el único: todos mis compañeros en este camino, y personas de diferentes naciones, de todo el mundo, compartiendo y formándonos. Eso ya fue un ejemplo que podíamos compartir en la comunidad.
Mi rol en la comunidad es mostrar que soy amante a la lectura. Porque si no somos amantes a la lectura no podemos desafiar a nadie, no podemos ni presentar un libro ni explicar el tema de un libro.
Por eso mi mejor desafío es seguir leyendo y seguir compartiendo con los niños, con la gente joven. Aunque ya los adultos casi no quieren leer: será por situaciones de los celulares o por la televisión que ya están en otras cosas, ya ven otras cosas de distracción y han dejado la lectura de lado. Pero tenemos ánimo de seguir cultivando la lectura.

enero 27, 2017

Más que libros

Las bibliotecas de nuestra Red se implementan, principalmente, con los libros que nosotros mismos producimos en comunidad: cuentos, mitos, leyendas, tradiciones, entre otros. Y todo tipo de temas que son solicitados por los lectores del campo, aunque no siempre tenemos las posibilidades de conseguirlos, sea por los costos o porque no se encuentran determinados títulos o temas,
Felizmente contamos con la solidaridad de personas, familias o instituciones que cada cierto tiempo nos entregan, en calidad de donación, algunos libros.
En esta oportunidad, hemos recibido una importante donación de la Institución Educativa Marista “Manuel Ramírez Barinaga”, de San juan de Miraflores, en Lima, por intermedio de su director, el Hno. Juan García, cuyo envío bibliográfico nos permitirá implementar aún más nuestras bibliotecas rurales.
Sabemos del contento que nuestros coordinadores, bibliotecarios y lectores sentirán cuando reciban estos libros, de la alegría que significará para las familias contar con más material de lectura. Y sabrán de la generosa solidaridad que acompaña nuestros andares y esfuerzos.

Luces fraternas

El médico, músico y filósofo Albert Schweitzer decía: “Si das la luz para encender la vida de tu hermano, en ti brillará más esplendorosa”.
Esta navidad pasada, 177 artistas, músicos y cantantes voluntarios, desplegaron su talento en coro y orquesta de viento, en Londres, dirigidos por Matthew Hardy, ¡y sin ningún ensayo!
Todo un despliegue de Sarah's Rural Library Fund, coordinado por Helen Heery y su equipo solidario.
Gracias a estas luces fraternas, nuestras bibliotecas también seguir alumbrando. Los libros que humildemente cargan el esplendor de la cultura y la memoria, pueden caminar y multiplicarse.
¡Alguito en un contexto de dentelladas, arrebatos y desmemorias!

enero 21, 2017

En el campo de enero

El trayecto nos llevaría a la provincia de Chota, al norte de Cajamarca.
La niebla a veces tenue, a veces densa; los diversos tonos de verdes mezclados con piedras y barro; los sembrados hermanados; las gentes humildes y cordiales con sus sombreros, quipe y botas; los colores vivos, tan vivos como sus moradores, como la tierra, como los árboles, la lluvia, el viento, las plantas. Los expresivos y sabios Apus, las montañas guardianas de la esperanza…
Temprano, muy temprano, arribamos a Nuevo Horizonte, en el Centro poblado de Cutaxi. Luego del caldo verde que nos ofreció don Silverio, el bibliotecario, emprendimos camino de cuesta para llegar al Centro Comunal, al Congreso de Rondas Campesinas de la provincia, al que habían invitado a Alfredo para exponer sobre identidad y dignidad campesina.
Los caminos siguieron, las mototaxis, las camionetas que nos recogieron y las gentes que nos ayudaron a llegar a Masintranca: allí la presencia de la noble y serena Dona, bibliotecaria y ama de casa; la hermosa y sonriente Nerly; el atento y cordial Sergio. Este ayllu congrega la coordinación de varias bibliotecas de la zona, la participación en el programa comunitario para el acompañamiento de personas con capacidades proyectables, la biblioteca rural y la contribución a las comunidades con medicinas naturales para sanar sus dolencias.
Por la noche fue el momento del rescate de la viva oralidad en la comunidad de Huayrasitana. A pesar de la lluvia empapante y los difíciles caminos, nos encontramos con un nutrido grupo de comuneros, mujeres, hombres, niños y jóvenes para conversar y oírlos sobre las diferencias y la relaciones entre aporcar y cutipar, los diversos tipos de papa y las muchas que ya no se cultivan; la reflexión sobre lo que pasa hoy, lo que muestran los medios de información que arrancan a los campesinos de sus chacras, de sus tradiciones, de su “contento”.
En la mañana siguiente, con la guía de Sergio, emprendimos camino hacia Nuevo Oriente. Allí nos encontramos con la esposa y la hija de Oscar Burga, la familia que alberga la biblioteca en su casa. Para Lucila, el significado de la presencia de la biblioteca en sus vidas, además de beneficiar a sus hijos con los estudios, es que la gente llega a visitarle…
De regreso, por las frías y a la vez cálidas tierras de Masintranca, emprendimos el regreso a Cajamarca. Nuevamente los Apus se expresaron: la lluvia, el verde, las plantas, la gente, las gentes de Cajamarca.
¡Infinitas gracias!
Nathalia Quintero