diciembre 05, 2016

Asamblea

¿Están ustedes de acuerdo?
Que no se manchen los cielos
que no se envenene el río
que no se ensucien los suelos.

Lúcuma tierna del valle
campo dorado de trigo
gladiolo de la quebrada
vengan y canten conmigo.

A. Mires, “Resuellos”

Con los estudiantes de Bibliotecología y Archivística de la UdeA

Desde tiempo atrás los estudiantes de bibliotecología y archivística –de la Universidad de Antioquia–, reunidos en un Semillero de Investigación, quisieron preguntarse por el mundo rural; muchos observaron sus raíces campesinas o las de sus padres; otros, cansados del vaciamiento de sentido en la vida urbana de Medellín, aspiraban a conocer la sabiduría de aquel olvidado o invisibilizado oráculo de la naturaleza.
Empezamos entonces a construir talleres, cartografías sociales, lecturas de textos sobre lo rural: allí, entonces, volvimos la vista a Cajamarca, a Máxima Acuña, a los campesinos: mujeres, hombres, niños, niñas, jóvenes; a su Red de Bibliotecas Rurales y con ellos a Alfredo Mires Ortiz, el hombre que porta y aviva la voz de los comuneros de Cajamarca, a ellos a quienes queremos conocer y de quienes queremos aprender.
Empezamos a acariciar un sueño: estar más cerca de Cajamarca y de sus Bibliotecarios Rurales. Y parte de este sueño se cumplió pues los estudiantes pudieron estar con Alfredo el 28 de noviembre de 2016, en la misma Universidad de Antioquia.
Nos ha enseñado, nos ha mostrado cómo, quiénes y para qué llevan a cabo el trabajo de la Red de Bibliotecas Rurales; la labor de recopilación de la tradición oral de sus comunidades; la lectura, los libros y el papel de ellos en el contexto cajamarquino; el trabajo solidario y comunal que orienta sus principios humanos.
Para Alfredo un abrazo de agradecimiento por volvernos a conectar, a través de las voces de los campesinos de Cajamarca, con el cosmos: como él dice “De todos con todo, entre todos, por todo”.
¡El abrazo inmenso para los comuneros cajamarquinos!
Nathalia Quintero Castro
EIB – UdeA

Medellín: Plan ciudadano de lectura, escritura y oralidad

Medellín, en Colombia, se tomó su tiempo para reformular su Plan de Lectura: fueron casi dos años de consultas en un trabajo mancomunado entre academia, ciudadanía y la Secretaría de Cultura Ciudadana. Dos grupos de investigación de la Universidad de Antioquia acompañaron este proceso.
Hoy, Medellín cuenta con un excelente Plan ciudadano de lectura, escritura y oralidad 2016 - 2020, encaminado a hacer una ciudad de lectores, a través de acciones que promuevan el libro y fomenten la lectura en los ciudadanos.
“Participar en la evaluación y formulación de este Plan ciudadano nos ha dejado la convicción de que a través de la lectura, la escritura y la oralidad sí es posible que los ciudadanos construyamos una cultura de progreso, equidad y paz”, ha señalado la directora del Grupo de Investigación de Didácticas y Nuevas Tecnologías, Doris Ramírez.
La entrega a la comunidad del nuevo Plan tuvo lugar en el transcurso de estos días y, para ese efecto, la Alcaldía de Medellín realizó dos eventos: una conferencia sobre lectura, escritura y oralidad a cargo de nuestro compañero Alfredo Mires Ortiz, el día lunes 28, y la Presentación del Plan, el martes 29.
Información acerca de este ejemplar proceso podemos ver en siguiente enlace:

Siguen brotando…

La edición corregida de nuestra Serie “…y otros cuentos”, de la Colección Biblioteca Campesina, sigue su curso…
Va lento, pero seguro. Y ojalá ya pronto tengamos los 20 fascículos impresos y andando.

César Eladio: La disposición de caminar

Yo vengo de la comunidad de Yunchaco, en el distrito de Cujillo, provincia de Cutervo.
Mi nombre es Cesar Eladio Burga Bustamante.
La lectura significa para mí aprender más, conocer muchas otras cosas que no conocemos. Así, a la vista, por medio del libro se conocen muchas cosas aunque no se vean los otros sitios. También tiene un significado que compartimos con otros. Póngase: leemos un libro y los otros lo escuchan, y ya de ahí aprendemos muchas cosas, aprendemos a defender nuestros derechos, deberes derechos de los ciudadanos. Y así.
Yo vengo participando diez años ya con Bibliotecas Rurales, pero para mi ha habido un cambio grande. Muchas cosas se han arreglado. Al recopilar lo que ya se ha estado olvidado de los mayores, por lo menos de los cuentos, nos hemos recuperado. Y hemos aprendido a reclamar también lo que son los deberes de las autoridades.
Para seguir mejorando las condiciones en nuestras Bibliotecas Rurales, sería bien tener más círculos de lectura y aumentar las visitas, para de esa forma reunirse con los compañeros del campo. Aparte de eso también tener el tiempo o disponer de nuestro tiempo, salir a nuestras comunidades, tener disposición de caminar.

¡Por fin volvió la lluvia!

Amigos,
aunque os golpeen,
jamás perdáis la fe;
aunque vengan días sucios,
jamás perdáis la fe,
aunque yo mismo os ruegue de rodillas,
no me creáis,
amad la vida,
¡guardad rocío
para que las flores
no padezcan las noches canallas que vendrán!

Sed felices, os ruego,
salid de los cuartos sombríos,
sed felices para que yo no muera…
degollad la tristeza,
cantad frente al mar.

Dadme la mano, amigos.
Amo la tierra flaca
que me siguió cojeando a los destierros.
Yo sólo sé cantar, pero te amo;
¡también la aurora se construye con canciones!

Un gran viento se levanta.
Hay demasiado dolor.
Un gran viento se levanta.
He visto arder extraños ríos.

Manuel Scorza

“Bocas del tiempo” en chino

El año 2003, Eduardo Galeano terminó de escribir su libro “Bocas del tiempo” y nos pidió ilustrarlo con la antigua iconografía cajamarquina que nuestro compañero Alfredo Mires viene recopilando y publicando. Y así salió ese bello libro que fue luego traducido a varias lenguas.
Por esos ires y venires de las palabras y las junturas, Mengye Han –la traductora al chino– tomó contacto con Alfredo hace algunos años. Y ese extraordinario bullir de historias y voces como solo Eduardo sabía decir, asomó el año pasado.
Mengye, generosa, nos ha hecho hecho llegar el libro, que es como un homenaje a Eduardo, como ella dice: “¡Quien será amado por nosotros para siempre!”.
Gracias, Mengye.


noviembre 16, 2016

El día del Aquí estamos

El cronista mestizo Garcilaso de la Vega cuenta que cuando Francisco Pizarro y el cura Valverde le pidieron al inca Atahualpa que se sometiese, “Se entristeció (porque le pedían…) cosas tan ásperas, y dio un gemido: "¡Atac!", que quiere decir, "¡Ay, dolor", y con esto dio a entender la gran pena que había sentido”.
No era para menos: aquel afligido sentir anticipó la masacre que se desataría pocos minutos después.
Diez mil nuestros, incluidos niños, fueron asesinados en el atardecer del 16 de noviembre de 1532. ¿En qué escuela, universidad o entidad pública se hace un solo minuto de silencio, hoy día, por ellos?
Nosotros, a pesar de los pesares, “Aquí estamos”, y desde esa permanencia honramos a nuestros abuelos y celebramos el no haber sucumbido nunca.
No caemos en los desinformados remilgos que andan proclamando “el encuentro” de dos mundos, “donde todo empezó”, “día de la raza” y otras ñoñeces por el estilo.
Porque la conquista no ha terminado este pesar ha seguido.

Noche de sol

El año pasado Antonio Basanta llevó a cabo una exposición soldaria basada en la colección Basanta-Martín de más de tres mil figuras, que significan más de doscientos conjuntos de nacimientos, con el nombre de “Noche de luz”.
Para este año, Antonio y los suyos, con el apoyo de nuestro compañero Kepa Osoro, vuelven a la carga solidaria con una exposición renovada: "Noche de sol".
La muestra tendrá lugar en la Casa del Lector, en Madrid, España, y permanecerá abierta entre el 18 de noviembre y el 8 de enero.
Se presentará también un corto de la película "Libros y nubes" y publicaciones de nuestra Red, así como grandes paneles informativos en los que se explicará vuestro proyecto en los que han venido trabajando con una dedicación que sólo puede impulsar ese extraordinario animo fraterno.
Desde aquí nuestras felicitaciones y la gratitud unida para Antonio y todos quienes le acompañan en este impulso.

Nos recuerda el Ñaupa…

El Programa Comunitario para el acompañamiento de niños con capacidades proyectables es concebido como un programa de Rehabilitación Basada en la Comunidad.
Quiere decir que no contamos con un local para la atención de estos niños, ni con personal en planilla ni con aparatos o infraestructura costosa para la rehabilitación.
Los coordinadores voluntarios son impulsores o multiplicadores de nuestra propuesta; la responsabilidad de la terapia, rehabilitación, integración, inclusión y mejoría de los Juanitos –como llamamos con cariño a los niños con discapacidad– queda siempre en mano de la familia y de la comunidad.
La tarea principal de nuestros coordinadores es visitar a los Juanitos en sus casas, definir –junto con la familia– los pasos a seguir y enseñar a los familiares los ejercicios para que los niños puedan encontrar una mejoría de su situación.
Al principio, este proceso va lento y es muy duro, ya que las familias esperan que nuestros coordinadores –como en todos los demás establecimientos de salud y rehabilitación– se hagan plenamente cargo de las terapias. Demora un promedio de un año hasta que las familias comprenden y asumen su rol protagónico en este esfuerzo mancomunado.
Mientras tanto, nuestros coordinadores tienen que ingeniarse para demostrar a la familia que sí se puede lograr algo. Uno de los nuevos intentos del Programa Comunitario es colocar un afiche en cada casa con tres tareas muy concretas para la familia para un año.
Para eso, Alfredo Mires –creador de los Ñaupas– nos ayudó con un diseño alhaja e inspirador. Gracias, Alfredo. Estamos seguros que la maravillosa compañía de los Ñaupas ayudará mucho a las familias y niños del Programa Comunitario.