marzo 31, 2011

Viviendo los ideales


Cuando conocí la Red el año pasado, estaba muy impresionada. No de una manera como uno está impresionado de un gran edificio, sino de una manera más profunda.
Como muchos otros, yo venía hacia Perú para hacer un servicio voluntario y conocer el país. Pero antes de conocer a Bibliotecas Rurales no sabía muy bien qué significa ser voluntario.
Quedé impresionada del trabajo, cómo Bibliotecas Rurales ayuda a fortalecer la conciencia de la gente por el valor de la cultura indígena, que es la propia cultura de la mayoría de la gente que participa en ellas.
Estaba impresionada de esa cultura, de su relación con la naturaleza y del conjunto de todo.
Impresionada de los ideales vivientes –no abandonados como imposibles– que dejan crecer y hacen crecer a la voluntad.
Impresionada de la lucha pacífica en contra del consumo y el poder de la economía, en favor de la tierra y la humanidad.
Estaba impresionada de los cuentos. Algunos me han recordado de otros que ya conocía; muchos eran muy diferentes de los que ya había conocido y cada uno era como una pequeña pieza de un rompecabezas, que muestra la historia de las Bibliotecas Rurales y de todos los que forman parte de ellas.
E impresionada de la familia grande que conocí, que me dio el sentimiento que puedo ser parte de ella.
¡Muchas gracias, y un muy feliz aniversario!
Hasta pronto,
Melanie Irmey
de Alemania

Fiesta merecida


Hoy tienen los muchos bibliotecarios y colaboradores una fiesta merecida: 40 años.
Recuerdos me acompañan montones: Padre Juan, con el que he caminado por las huellas de Ciro Alegría. He tenido una convivencia muy rica con él en los Baños del Inca.
He participado alguito informándome y alegrándome del surgimiento de Bibliotecas Rurales, cómo se hizo realidad la utopía, el sueño de numerosos lectores rurales, recogiendo y dando valor y forma escrita a la riqueza oral de la memoria del pueblo humilde.
Que sigan con entrega su camino, mucho hay que hacer
Alois los acompaña
Fotos de Alois Eichenlaub

¡“A zent’anni” Red de Bibliotecas Rurales!

¡Feliz cumpleaños Red!
Hoy vas a cumplir 40 años y eres como una linda mujer con tanta gana y felicidad de vivir, con una grande, enorme familia que te quiere muchísimo.
He tenido la suerte de conocerte hace 4 años y yo también me enamoré de ti, como pasa a muchos. Y no solamente por tu belleza y por cómo eres, sino por lo qué representas para mí.
Yo soy un gringuito de Italia, una tierra y un pueblo que dicen desarrollado y rico. En verdad no creo que haya nada de desarrollado en el lanzar bombas encima de la gente diciendo que son para defender a la gente, como hace Italia hoy en Libia.
No hay nada de desarrollado en un presidente de 70 años, mafioso, que paga menores de edad para su placer y no hay nada de desarrollado en explotar y mercantilizar la tierra, el agua y los recursos naturales. Y dónde está la riqueza si hoy en mi tierra las familias no aguantan a llegar al fin del mes.
Los jóvenes aunque estudien, sean preparados y tengan ganas, no encuentran ningún tipo de trabajo. Los obreros suben encima de las torres de la fábricas donde trabajan –y que están cerrando– y allí se quedan semanas, pidiendo trabajo porqué no pueden pagar la comida a sus familias. Y los pastores de mi tierra, una isla, cruzan el mar para irse a Roma a hacer huelgas junto con sus ovejas en contra del gobierno y un sistema que los pone cada día más pobres y sin futuro.
Perdona si en la carta de tu cumpleaños te cuento estas cosas, aunque no es para que te ponga triste.
Te digo esto porque tu tierra, tu región, tu gente, todavía tiene la oportunidad de escoger su propio camino.
Sé que en Perú también, ya hace 500 años, los europeos llegaron solamente para imponer su modelo, su religión y su cultura. Una cultura muy sencilla de entender: tú trabajas duro y yo engordo. ¿Tienes oro? Qué bien, me lo llevo. ¿Tu agua? Es mía. ¿Tu tierra? También. ¿Tus Apus? ¡Serán minas! Pero te dejamos algo: pobreza, enfermedades, muerte. ¿Qué tal?, ¿hecho?
Tu gente, linda señora Red, no es atrasada, nos es subdesarrollada como dicen los gringos y el occidente.
No solo no es vergüenza la identidad de un pueblo, su propio idioma, su cultura y su cosmovisión, su relación con la tierra y con los Apus; no sólo no es vergüenza, sino que es el modelo que ahora nosotros los europeos también estamos intentando recuperar, aunque quizás sea demasiado tarde.
El único modelo que tiene un futuro no es lo que viola cada día a la Tierra y explota a los hombres.
La única manera que tenemos todos, para poder pensar en el mañana, para garantizar a nuestras hijas y a nuestros hijos, a nuestras hermanas y a nuestros hermanos en todo el mundo, un futuro, es un modelo que cuida la tierra y sus recursos, un modelo donde no haya explotación del hombre por el hombre, donde las diversidades son una riqueza, un idioma diferente es un idioma más, los colores diferentes son más colores, y el ser diferente es sólo una oportunidad para aprender cosas nuevas y enseñar cosas nueva al otro.
Y trabajar en minga es más fácil y divertido que trabajar solos.
Y usted, Querida Señora, vives en una tierra donde esto todavía existe y hay que cuidarlo.
Será el modelo del mañana. Ese modelo no es atrasado, es una vanguardia. Y es también por eso que me gustas.
Cuando estoy con tu familia, con tus amigos, con tus Apus, es como vivir en el futuro. Existen lugares, muchos lugares como las comunidades Cajamarca, donde se vive como viviremos, quizás también nosotros mañana, mejorando y trabajando para mejorar; pero es ése el modelo correcto que puede tener un futuro.
Feliz cumpleaños, entonces: “A zent’anni”, como se dice en mi idioma para desear una vida por lo menos de 100 años.
Michele Sini
de Cerdeña

Y, como cuentan en el campo:
El amor no muere
El difunto Chinfay salía una vez de una tienda cortando el frío con su traguito bien personal, cuando en eso pasa por su lao una linda contumacina, con su cinturita de ayayay, y Chinfay no se aguantó y le lanzó un piropo:
– ¡Adiós, preciosura, sólo que la mar se seque...!
– ¡Calla, Chinfay, borracho! –, le contestó con cólera la muchacha.
Entonces él otra vez le dijo:
– ¡Ajá, está bien, me desprecias, pero algún día mis cenizas se han de levantar para que peles tu trigo!

Feliz 40 aniversario

Mis queridos amigos y amigas:
Un día importante ha llegado, los 40 años de nuestra querida Red. Me permito decir 'nuestra' pues he tenido la gran suerte de ser parte de ella por varios años. Es un día importante y a la vez un día como otros; importante porque celebramos la vida, estos 40 años en que las bibliotecas rurales están vivas y esparciendo vida a todas las comunidades en Cajamarca; y es también un día como otros, pues mientras estamos celebrando paralelamente las bibliotecas siguen funcionando, los lectores siguen yendo a ellas, los bibliotecarios siguen cargando sus libros de una comunidad a otra, las tradiciones orales van siendo contadas entre la gente. Es un día más de vida para todos. Esa vida de la cual nos dio tan buen testimonio Juan Medcalf, cuando tuvo este sueño allá por 1971.
Mi agradecimiento es interminable con todas y todos los que son parte de esta familia tan querida para mí. Todo lo que he aprendido desde aquel 1994, cuando siendo aún estudiante, me encontré con esta experiencia inmensa, entrañable, particular, inolvidable. Lo recibido es y será siempre más de lo que he podido alguna vez aportar.
Cada biblioteca visitada, cada caminata hecha al campo, cada jornada de capacitación, cada Asamblea, cada bibliotecaria y bibliotecario que conocí, cada fiesta de la comunidad, me permitieron aprender a mirar con nuevos ojos la experiencia de la Red, un compromiso total, sin negociaciones, una apuesta por la tierra, por la gente.
Sé que es injusto nombrar sólo a algunas personas, pues el logro comunitario es lo que marca el éxito de la Red. Pero quisiera felicitar y agradecer en la persona de Javier, Coordinador General, por estos primeros 40 años de nuestra red, así como a Alfredo y familia por su cariño y hospitalidad que son un regalo cada vez que tengo la suerte de ir a Cajamarca. A la Oficina Central un saludo especial, siempre trabajando en el lindo local de la Red.
Esta vez me toca enviarles un abrazo virtual, ustedes saben que sólo nos separa la distancia geográfica. Ya vendrá prontito el día de juntarnos en un abrazo personal, con un buen aguardiente, celebrando la vida, y recordando mil anécdotas, ésas que tan bien cuentan Javier y Alfredo. Tengo tantos recuerdos de estos años, pero sobretodo muchísimo agradecimiento con todos y todas. ¡Felicidades a todas las Bibliotecas Rurales!
Con muchísimo cariño,
Gaby Hidalgo
Lima, 31 de marzo de 2011

Aprendiendo y compartiendo

Ya son dos semanas que estoy participando como voluntaria en la Red de Bibliotecas Rurales de Cajamarca y, en este tiempo, he podido conocer mucho. He sido recibida muy cordialmente y todos los que participan en la sede central me están enseñando mucho.
He podido también conocer el proyecto de la Escuela Campesina Alternativa de Pomabamba, el cual me ha impresionado mucho. Allí, con mucho idealismo y entusiasmo, los docentes tratan de brindar a los niños una posibilidad de re-encontrarse con su tierra y con la cultura andina, ofreciéndoles proyectos de labor que posibilitan aprender con todos los sentidos.
Según mi experiencia, este enfoque es muy importante y tampoco se considera lo suficiente en la educación en mi país.
En este sentido, espero con ganas lo que aún voy a conocer y podré compartir en las próximas semanas de mi voluntariado aquí.
Lisa Meixner

¡Carta de Yolombó!

Amigos de la Red de Bibliotecas Rurales de Cajamarca:
A la distancia tienen un amigo más o –como me enseñó Alfredo Mires–, un wauqe, un hermano.
Yo tuve la fortuna de compartir con él una capacitación que nos dio en Medellín; soy un docente de la institución educativa rural Villanueva, en el municipio de Yolombó, Antioquia, Colombia.
En aquella ocasión, Alfredo nos contó de la hermosa labor que la Red tienen en su país y de la manera como “con las uñas”, han podido sostenerse en el tiempo.
Aprovecho este medio para felicitarlos y augurarles muchos años más de prosperidad y que, todos los propósitos y metas que tengan como Red, lleguen a feliz término.
Como ya se lo había dicho a mi wauqe, espero algún día poder conocer ese lugar tan lindo que es Cajamarca, que ya por fotografías he visto, pero que anhelo poder disfrutar en compañía de ustedes y recorrer esos parajes tan maravillosos que me muestran las fotos.
Se despide su amigo
César Arias Rico
¡Qué Dios los llene de bendiciones y prosperidad!

Nuestros mayores cuentan

Solo no se puede
Solo no se puede vivir porque uno está considerado, uno está pensado, en una pareja.
Así ya pues tranquilo: allí conversan, trabajan, hacen su hijo, todo.
Pero solo no es lo mismo.
Porque uno sueña diciendo "Yo estoy muerto".
Pero una pareja es otra cosa ya.
Todo necesita tener una pareja.
Solo no se puede vivir.
Nosotros decimos 'suq' en quechua para decir número uno, pero no es un uno solito: también dice otro.
O sea que es uno pero con su parejita. No está solito uno, no se puede solo; es con su otro.
Todo está con su pareja.
El hombre y la mujer también es pareja.
No hay el uno solititito: hay varios, hay varios.
José Isabel Ayay Valdez,
de Chilimpampa

marzo 30, 2011

40 años de un nuevo concepto de biblioteca


Hemos visto y leído muchos informes periodísticos afirmando que los peruanos no leemos, que nuestro nivel de comprensión lectora es el más bajo de América Latina… por eso debería conocerse en el Perú y en el mundo sobre la existencia de la Red de Bibliotecas Rurales de Cajamarca.
En esta Red se lee sin contar con muebles, ni locales especiales y sin recibir ningún presupuesto del estado peruano. Los comuneros hacen la función de bibliotecarios en forma voluntaria.
Hace casi dos décadas atrás, fui coordinadora sectorial de la Red por tres años; animé círculos de lectura y audio debates en los que participaban adultos, jóvenes y niños. Aquí los que saben leer, leen en voz alta y los que no saben leer escuchan y preguntan o comentan. Incluso quienes no saben leer abordan temas tan actuales como el calentamiento global y la contaminación, la organización del trabajo comunal, la ley de aguas, la nutrición… En esta Red hemos aprendido a valorar el gran contenido nutritivo que tienen nuestros propios cultivos andinos y de cómo no se respetan los precios que permitirían cubrir algunas de nuestras necesidades.
De esta manera se revisa el pasado, el presente y el futuro, valorando los conocimientos ancestrales, valorando nuestra biodiversidad. Y es así como en grupo se ha ido rescatado la tradición oral de nuestra tierra, desde la propia experiencia histórica y cultural.
He tenido la suerte de compartir algunas de las asambleas generales de la Red con don Pascual Sánchez de San Marcos, don Javier Huamán de El Enterador, don Jacinto Aguilar de Araqueda, don José Félix de Huasmín… ellos, entre muchos más comuneros, han caminado por años las comunidades, con la acertada dirección de Alfredo Mires, dando vida al Proyecto Enciclopedia Campesina y otros proyectos de la Red.
Hace poco retomé el contacto con las Bibliotecas Rurales y he quedado impresionada por la gran producción de libros: detrás de ellos hay incansables caminatas –por valles, cerros, quebradas, pampas, jalcas y ríos–, en los que puede verse la forma de ser de nosotros los cajamarquinos.
Más que del pasado, estos libros están pensados a futuro.
Llevo en mi corazón la admiración que sentí en mis tres años de permanencia en la Red, el nivel de discusión tan alto conseguido por los miembros de la Asamblea General. Aquí todos conocen de temas tan actuales como la biodiversidad y los transgénicos. Y su valor ético supera a la gran mayoría de académicos de una típica universidad nacional.
Puedo decir que los coordinadores miembros de la Red tienen compromiso con el país y su destino; es el patrimonio más grande que tiene esta comunidad.
Este 31 de marzo la Red de Bibliotecas Rurales de Cajamarca cumple 40 años. Son muchos años desde que el sacerdote Juan Medcalf las fundara… Ahora la Asamblea puede decir: " lo mejor es no haber comenzado a realizar nuestro trabajo con un modelo concebido en oficinas burocráticas y luego impuesto en las comunidades”, como ocurre con muchos proyectos de desarrollo.
Aquí radica la principal fortaleza de la Red, en su cultura organizacional. Los cimientos en los que ésta se basa son el saber escuchar la opinión, deseos y necesidades de las comunidades; sus valores, creencias y conocimientos. Aquí los coordinadores son bibliotecarios andantes: en el círculo en la Asamblea General informan el clamor de la variedad de contextos que tiene cada pueblo; aquí se revisa el entorno desde adentro. En una forma horizontal se planifican las estrategias… los propios comuneros plantean su misión, su visión e incansables continúan.
Todo esto lo comprendí mejor después de haber sido coordinadora, cuando estudié cursos de economía y administración. Al recordar a la asamblea de la Red quedé aún más maravillada al comprender que desde siempre mis queridos compañeros del campo realizaban enfoque más moderno y avanzados planeamientos estratégicos. Porque es un valor supremo ser escuchados por igual, sin jerarquías ni jefes, tanto adultos como niños, proyectando su trabajo en el corto y largo plazo, sin imposición alguna.
Alfredo Mires ha realzado esta dimensión de motivar a todos. Esta experiencia la realizan creyendo, queriendo y valorando. Pero además, tiene un lugar muy importante el buen humor: con sabor muy cajamarquino he reído a carcajadas muchísimas veces.
Estos días he visto que una universidad particular ha reproducido iconografía de Cajamarca en una publicación: esta iconografía ha sido rescatada por el Grupo de Estudios de la Prehistoria Andina de la Red, pero esa publicación –como muchas otras– ni siquiera tiene la delicadeza de señalar la fuente.
Los Bibliotecarios Rurales recuperan y protegen el patrimonio, pero algunos “intelectuales” plagian y se llenan la boca con lo que ni siquiera respetan.
El año 2004 la Red de Bibliotecas Rurales de Cajamarca ganó un premio internacional por su Proyecto Enciclopedia Campesina, pero aquí en la zona urbana los bibliotecarios rurales no son reconocidos.
Es de lamentar que las entidades públicas no aporten siquiera con un libro para su propio pueblo.
Es por todo esto que hoy saludo a la Red de Bibliotecas Rurales de Cajamarca, por sus 40 años de permanente reflexión, compromiso y acción con el destino de las comunidades, por su presencia en esta realidad tan amenazada. Y para decir que no es tan cierto eso de que los peruanos no leemos, que en Cajamarca sí hay bibliotecarios caminantes que rescatan y dan vida al conocimiento ancestral del pueblo de Atahualpa.
Rosa Gaitán Rocha
Cajamarca

Saludos de San Marcos

Deseo expresar a todos los bibliotecarios rurales mi saludo y mi reconocimiento por tan noble labor de promover la lectura y la valoración de la cultura rural en Cajamarca. Valoro mucho el trabajo voluntario de todos y la práctica de valores que estamos perdiendo: solidaridad, reciprocidad, confianza e identidad.
Conozco de cerca a pocos bibliotecarios rurales, pero son personas con amplia cultura, íntegras, audaces, utilizan las palabras con la propiedad que un profesor de Lengua y Literatura y, en general, un Bibliotecario Rural es una persona con quien contar, de quien aprender, es una persona que ayuda a crecer a su comunidad y a las personas con quienes comparte.
Mi agradecimiento a ustedes por su trabajo en cada uno de sus caseríos.
Que sigan creciendo las Bibliotecas Rurales en Cajamarca: aún se puede ayudar a más personas.
Adjunto dos fotos de un taller en el que fuimos a conocer las casas y chacras de otros señores, de otros caseríos. En el trayecto nos detuvimos para mirar Paucamarca (detrás del grupo) y para reconocer algunos caminos ancestrales que ya no son transitados porque nadie les da mantenimiento, porque las carreteras pasan sobre ellos o porque pasan por el costado y es más fácil caminar por la carretera.
Un abrazo.
Amparito Castañeda
San Marcos, Cajamarca

Los pájaros de la memoria


Cuando mi abuelo estaba cerca de cumplir los 94 años, los pájaros de su memoria decidieron abandonarlo. A todas nos sorprendió que un día, sin previo aviso, se fueran como espantados por la certeza de la cercanía de la muerte. Solo reconoció a mi padre unas cuantas veces más y luego, durante el tiempo que todavía vivió, los pájaros caprichosos de la memoria volvieron a él pero solo traían pasado. No hubo más espacio para el presente.
La memoria vieja que le traía personajes ya muertos, historias pasadas, era un cofre del que fueron saliendo los secretos que las contingencias del presente habían mantenido a raya. Sus palabras, vivas y sentidas en un tiempo que para nosotras, las que lo acompañábamos, ya no existía, nos dibujaban historias, secretos. Nos permitieron armar los rompecabezas del país y de nuestra familia. Cuando hablaba con él, se me antojaba que los pájaros volubles de su memoria me traían pistas de atrás, solo para inquietarme más, para no darme paz. Con su mano gastada entre mis manos, con su voz apenas audible en ciertos momentos, fui descubriendo que la memoria no era sólo el vínculo que unía el pasado con el presente, sino que solo la memoria hacía posible este estar aquí y ahora. Cada saludo, cada abrazo terminaba siempre en la pregunta de: ¿quién es usted? Y el dolor manso de saber que no se existía en su presente, me llevaba a decir otra vez: soy yo, su nieta. Y otra vez a contar toda mi historia, tan corta en comparación con la suya, tan ligada a la de él, tan desprendida de él, pero tan ajena a sus últimos días.
Los pájaros de la memoria no solo deciden abandonar personas, también abandonan pueblos, regiones, países enteros. Y como quienes hacemos los pueblos, los países, las regiones, somos gente de carne y hueso, también nos sentimos desolados y buscamos contar nuestra historia cortita, para que nos reconozcan, para que sepan que aquí estamos, que existimos. Pero nuestra propia historia es corta en comparación con la historia de quienes nos engendraron; y existimos porque ellos existieron. Y por si fuera poco, caminamos por estos rumbos con estos hermosos pies, pero con tantos fardos encima y sin aquel bastón, porque sus manos así lo fueron determinando.
Somos un tejido de muchos hilos. Algunos ásperos, otros suaves; estos coloridos, aquellos oscuros; en nuestros hilos se van juntando los ecos de las risas y los llantos de otros tiempos. La memoria nos permite hilar con amor, con serenidad, el material que recibimos sin tener opción. Hilamos para tener en nuestro presente, un tejido fuerte, con buenos y lindos diseños. Pero sin memoria, no sólo que no podemos tener el tiempo como urdimbre, fuerte y continuo, sino que terminamos sin existir de veras en el presente. Con retazos de tiempo, que son retazos de historia, nos toca repetir constantemente, nuestra duda de quién mismo somos, de dónde mismo venimos.
El tiempo para contar es tiempo para ir armando la memoria. Contar y oír, recoger y escribir, escribir y leer, no pueden existir independientemente, cómo si existiesen como un acto de voluntad individual. Estamos todas involucradas en la tarea, para reconocernos aquí, ahora, más allá, como parte de esta historia de la humanidad.
Cuarenta años de regalar cariñosamente el tiempo para contar y oír, para recoger y escribir, es fiesta grande para todas, para esta humanidad que tanto necesita saber de dónde mismo viene, y por qué camina estos rumbos. Gracias a las Bibliotecas Rurales de Cajamarca, que nos ha regalado la posibilidad a tantas, dentro y fuera del Perú, la alegría de reencontrarnos.
Gabriela Bernal
Quito, Ecuador

marzo 29, 2011

“Wayra pawaylla, paway…”

(“Wayra pawaylla, paway, qespi kayniykita maskarispa - “Vuela viento, vuela, en busca de la libertad”)
Una RED no es solo un tejido, es la conexión de una energía infinita que corre a través de nuestro ser, de nuestra existencia. Es también rojo –en inglés–.
Una red se mueve, palpita a través de nuestro cuerpo, de nuestras venas y de nuestras arterias. Es aquella que llega al corazón trasportando el oxígeno que hace posible la vida.
Una Red de Bibliotecas es trascender con el corazón hacia una inteligencia vital, sensorial e intelectual. Es el fluido vital que se ha gestado en el vientre de una comunidad rural que –en sagrada conexión con la madre tierra– ha transformado el conocimiento; que en cada siembra recoge la cosecha del sudor y se transforma en palabra sublime, infinita, eterna.
Cada uno de sus seres –igualmente inmensos, igualmente hermosos– es esa energía que permite la existencia de esta Red que es líder en América Latina. Nosotros los colombianos, y aún más, nosotros los antioqueños somos personas privilegiadas que poseemos los recursos necesarios (y más que necesarios, en abundancia), para construir una conciencia colectiva a través de las bibliotecas, y somos –créanme que lo somos–, personas encerradas en nuestras construcciones tecnológicas, en un letargo infinito, así: encerradas, egocéntricas. Lo tenemos todo, pero no poseemos lo más importante: UNA CONSTRUCCIÓN SOCIAL.
En Colombia se construyen bibliotecas para atender a una población y somos nosotros los que salimos a buscar la comunidad e imploramos sean aprovechados los recursos que ofrecemos… En Cajamarca es la misma comunidad la que construye las bibliotecas, es la biblioteca la que necesita de las personas y mejor aún, nace de las personas.
¡Mi ABRAZO más expresivo, mi abrazo más sincero! Un ABRAZO con el rojo de mi sangre, que de ser posible pueda teñir la pasión de ser libro, de ser vida, de ser libertad y –sobre todas las cosas– de ser comunidad.
Y para Alfredo Mires: GRACIAS por presentarnos la Red de Bibliotecas Rurales de Cajamarca, que junto a “Los ojos de Gabi” y al corazón de cada uno de sus representantes, me han enseñado que la verdadera labor de nosotros –los apasionados por los libros, por la narración escrita y oral– está en, con y para la comunidad.

Isabel Henao Osorio
Promotora de lectura Biblioteca Municipal “Gregorio Gutiérrez González”
La Ceja del Tambo, Antioquia, Colombia
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marzo 28, 2011

Noam Chomsky: Manipulación Mediática 5-6


El lingüista Noam Chomsky menciona 10 Estrategias de Manipulación a través de los medios. Valioso de tomar en cuenta. Aquí la quinta y sexta:


5. Dirigirse al público como criaturas de poca edad


La mayoría de la publicidad dirigida al gran público utiliza discurso, argumentos, personajes y entonación particularmente infantiles, muchas veces próximos a la debilidad, como si el espectador fuese una criatura de poca edad o un deficiente mental. Cuanto más se intente buscar engañar al espectador, más se tiende a adoptar un tono infantilizante. ¿Por qué?: “Si uno se dirige a una persona como si ella tuviese la edad de 12 años o menos, entonces, en razón de la sugestionabilidad, ella tenderá, con cierta probabilidad, a una respuesta o reacción también desprovista de un sentido crítico como la de una persona de 12 años o menos de edad (ver “Armas silenciosas para guerras tranquilas”)”.


6. Utilizar el aspecto emocional mucho más que la reflexión


Hacer uso del aspecto emocional es una técnica clásica para causar un corto circuito en el análisis racional, y finalmente al sentido crítico de los individuos. Por otra parte, la utilización del registro emocional permite abrir la puerta de acceso al inconsciente para implantar o injertar ideas, deseos, miedos y temores, compulsiones, o inducir comportamientos…


Amistad y solidaridad

Hace muchos años, siendo aún estudiante en Alemania, tuve la suerte de conocer amigos que son–realmente y hasta hoy– mi familia.


Margot es una de ellos. Nuestra amistad viene de esos tiempos en que protestábamos contra el armamentismo nuclear o llevábamos a cabo acciones de solidaridad con los pueblos de América Latina y Sudáfrica… No eran sólo protestas, sino la realización de acciones concretas en la convicción de contribuir a mejorar colectivamente el mundo.


Eso fue hace más de 20 años, pero la amistad, la convicción y la solidaridad perduran. Margot vive con su familia en Künzelsau y participa ahora de acciones relacionadas con el Comercio Justo. Esta propuesta trata de favorecer a los productores africanos, asiáticos y latinoamericanos de azúcar, café, chocolate, artesanías, etc., en lugar de beneficiar productos baratos fabricados en condiciones inhumanas.


Siendo cliente desde años en la tienda alternativa “Weltladen Künzelsau”, Margot ha referido a los participantes de esa propuesta sobre nuestro trabajo aquí con los niños con capacidades proyectables. Y fue así como “La honda de David” –asociación solidaria que respalda al Programa Comunitario–, el año pasado expresó su apoyo para nuestro quehacer.


Nosotros sabemos del enorme esfuerzo voluntario que implica la participación en acciones relacionadas con el comercio justo, por lo que queremos expresar nuestro reconocimiento a quienes participan y apoyan esta iniciativa. Y también a los compradores conscientes del deber solidario que tenemos como ciudadanos del mundo. Entre amigos y familias, Perú y Alemania, niños e iniciativas, se mostró una vez más que Un solo mundo sí es posible.Rita Mocker

Programa Comunitario

marzo 22, 2011

Demanda de libros

Una larga lista de libros solicitados por las comunidades constituye otro de los desafíos para nuestra Red.
Esta relación no sólo evidencia los intereses de los lectores en el campo –entre niños, jóvenes y adultos, varones y mujeres–, sino que pone de relieve el vivo interés por seguir gozando y creciendo con la lectura y la compañía generosa de los libros.

En la medida que nuestra Red de Bibliotecas Rurales no cuenta con el apoyo de entidad oficial alguna ni de ningún financiamiento regular, los esfuerzos que atravesamos para el auto sostenimiento se acrecientan respecto a este tema: abastecer a las más de 500 comunidades que integran la Red con un solo título, es de por sí casi una fortuna.

Pero para capear los temporales estamos.

Y anima ver la diversidad de los temas y títulos que se solicitan en nuestras comunidades. Aquí mencionamos sólo algunos de ellos:

Arte y cultura, Biohuertos, Cambio climático y contaminación, Código civil y código penal actualizados, Diccionarios enciclopédicos, El jinete insomne y todos los libros de Manuel Scorza, El mundo de Sofía, Las pinturas de los grandes maestros (Diego Velásquez, por ejemplo), Las venas abiertas de América Latina, Ley de aguas, Carpintería, Reforestación, Ley de aguas, Valores morales, etc., etc.

Bienvenida Lisa

Desde el lunes 15 de marzo, la familia de Bibliotecas Rurales en Cajamarca ha crecido.
Se integró a nuestro equipo Lisa Meixner, natural de Alemania. Lisa es pedagoga para niños con capacidades proyectables y acaba de terminar sus estudios. Vino para trabajar tanto en el Programa Comunitario como en el Centro de Canje de la Red.
Aunque recién se está integrando al trabajo de Bibliotecas, lo está haciendo con paciencia y con ganas.
Lisa estará sólo unos meses con nosotros y esperamos poder aprovechar este tiempo juntos al máximo. Tenemos muchos planes, ideas y sueños que compartir con ella y ella también con nosotros.
“La más larga caminata comienza siempre con un paso”.

marzo 15, 2011

“Los ojos de Gabi” en Sassari

Hace ya un año, la traducción al italiano de “Los ojos de Gabi” (el testimonio sobre una niña campesina con parálisis cerebral infantil), fue presentado en Sassari, Italia. Presentamos aquí el texto que nuestro compañero Alfredo Mires –autor del testimonio– envió para ser leído en la ceremonia.
Hay un viejo cuento que habla de un ciego que se encontró en la orilla de un río con un hombre que no tenía piernas. Ambos querían pasar hacia el otro lado, pero no había puentes.
Uno no podía ver por dónde cruzar y el otro tampoco podía hacerlo porque no podía caminar con el agua a esa profundidad.
Entonces conversaron y se pusieron de acuerdo: el hombre ciego cargó sobre sus hombros al otro –que le iba indicando por dónde ir para no resbalar– y así lograron cruzar el río.
Cuando era niño (de eso hace ya algún tiempo), en medio del hambre y la agobiante pobreza en que sobrevivíamos, mi padre nos relataba este cuento y terminaba diciéndonos que siempre, toda la vida, todos los seres éramos incompletos, pero podíamos complementarnos. Que todo iba mejor cuando podíamos estar juntos y acompañándonos.
Eso nos demostraba aquello que –cuando estábamos unidos– las penas repartidas se hacían más pequeñas. Y las alegrías compartidas se hacían aún más grandes.
Es raro que el mundo no entienda algo tan elemental.
En la antigua lengua de nuestros pueblos, el quechua, la palabra uno significa al mismo tiempo otro. Uno es otro, uno tiene al otro dentro de sí, y el otro es uno mismo. Somos el mundo aunque seamos uno. Así, nadie está solo.
En occidente moderno, la palabra individuo significa indivisible, un ser humano que no puede ser dividido. Puede ser solamente un asunto relacionado con la historia y el pensamiento de cada lengua: quisiera creer que aún es posible comprender al individuo como una unidad que puede complementarse con los demás sin dejarse consumir por el consumo.
Cuando conocí a la Gabicita, hace ya varios años, comprendí una vez más que es posible mirar lo que no se ve; que es posible escuchar lo que no tiene palabras; que es posible sentir lo que está lejano y ausente. Que las fronteras son demarcaciones geopolíticas que jamás coincidirán con la exuberante libertad de la tierra, porque el mundo anida en cada uno. Y cada uno es el mundo.
El año pasado Gabi cumplió quince años. Su silla de ruedas es el trono de un reino generoso donde la mirada es el idioma, donde el pregón es el silencio, donde la solidaridad es la ley y el corazón es la amplitud de todo su territorio.
Ahora la Gabicita está en Sassari, mirándose allá en los ojos de nuestros hermanos. La próxima vez que vaya a visitarla le contaré besando sus manos que ella tenía razón: ni está sola ni el techo es su único amigo.
No quiero decir nada más que otro cuento.
Es sobre un anciano chino que pidió un deseo antes de morir: quería ver el infierno y el paraíso.
Su deseo le fue concedido porque siempre había sido un hombre honrado.
Primero fue llevado al infierno y ahí vio mesas muy anchas repletas de apetitosas comidas, pero todos los comensales estaban hambrientos, tristes y enojados. Los condenados tenían para comer unos palillos muy largos y no lograban llevarse los alimentos a la boca. Por eso sufrían tanto.
Después el anciano fue llevado al paraíso, y ahí todo era exactamente igual que en el infierno: las mismas mesas muy anchas, los mismos manjares y los mismos palillos. Pero todos estaban saciados, sonrientes y felices.
– ¿Cuál es la diferencia, entonces? –preguntó alguien al anciano cuando regresó a la tierra.
– En el paraíso, con los palillos largos se daban de comer los unos a los otros.
Muchas gracias
(Dibujo de Käte Kollwitz)

Preparando el año

Con los mandatos de la Asamblea General de nuestra Red, el Comité Central de Coordinación, las Secretarías y Coordinaciones se hallan terminando sus planes para este año.

En la medida que la Red hace suyos los principios comunitarios, es el consenso el que determina las medidas a tomar, partiendo de todos los contextos que pueblan las más de quinientas comunidades en que nos encontramos.

Son varios los desafíos que nos toca capear, sobre todo en este tiempo: muchos cambios han ocurrido, muchas agresiones solapadas y expresas contra las comunidades y sus más preciadas características.

Esto sólo significa que la voluntad tiene que multiplicarse y acentuarse.

En la medida que la Red es una organización autónoma que se auto sostiene, es alentador el esfuerzo de los comuneros y comuneras que lo constituyen y extraordinaria la solidaridad de quienes nos acompañan en estos andares.

Nos toca siempre duplicar esfuerzos para celebrar los 40 años que cumpliremos este 31 de marzo.

Nuestros mayores cuentan

Por qué el indiopishgo anda brincando

El indiopishgo. Ese era un indio, un indio pishgo.

Su mujer era de anaco, conjorme hasta ahora usan algunas, aunque ya menos que antes. Y andaba que lo pegaba a la pobre mujer..., to los días lo daba su maja. Lo pateaba.

Cuando en uno de esos días pasa po la puerta del convento pegándole a la mujer y el Padre lo ve y le dice:

- Oy, hombre, ¿por qué lo pegas a tu mujer?

- Usté no tiene nada qui hacer ni tiene usté qui averiguar –le respondió el indiopishgo.

- ¿Cómo no vua tener nada qui hacer? –le dijo el Padre con to la cólera. Llamó a un guardia, lo apresaron al indio y lo metieron en la bóveda de una torre del convento.

- Oiga Padre –sque dice el indio–, déjeme salir, porque yo lo boto la torre.

Y al Padre le parecía gracia. Torre, pue, doble.

Al segundo día, a la hora que amaneció, el Padre lo hizo que lo alcancen su comida po la ventana.

- Padre –sque le dice–, déjeme usté salir, ¡¿o es su mujer?!

- ¡Cómo que va ser mi mujer, indio atrevido!

-Y entón, ¿¡por qué me ha encerrau!?

- No, ¿por qué lo pegas?

- Yo sé por qué lo pegó. Usté no tiene qui averiguar. Y si no me deja salir, yo de tres patadas lo tumbo la torre.

- Bueno –sque dijo el Padre–, a ve, quiero ver que lo tumbes.

Qué pue la torre era bien doble, y con las canillashas que tenía el indiopishgo, daba gracia pensar que lo va a botar de tres patadas.

- Padre, no me moleste, yo lo tumbo...

- A ver, quiero velo.

Las porfías que lo ganó pue al Padre.

- Bueno, Padre, ¡ya! –sque dice el indiopishgo y se retira.

¡Pau!, sque le da una patada. Lo mueve.

- ¿Lo ve, Padre?

Cuando de nuevo se va: ¡Pau!, otra. Ya lo vido que se partió.

- ¡¿Cómo?! –sque dice el Padre.

- Otra le doy.

¡Pau!...Lo bota la torre. Y el Padre se quedó almirau de la fuerza del indiopishgo.

Entón en ese momento hizo llamar a la autoridá, y lo hace engrillar, a que no pueda patear ya.

Por eso el Indio-pishgo anda sólo brincando, porque está engrillau.

Contado por Julián Gonzáles, de El Tambo, Cajamarca

Recogido por César Paredes, de Bambamarca.

(Indiopishgo: pájaro indio, gorrión)

marzo 02, 2011

Noam Chomsky: Manipulación Mediática 3-4

El lingüista Noam Chomsky menciona 10 Estrategias de Manipulación a través de los medios. Valioso de tomar en cuenta. Aquí la tercera y cuarta:

3. La estrategia de la gradualidad

Para hacer que se acepte una medida inaceptable, basta aplicarla gradualmente, a cuentagotas, por años consecutivos. Es de esa manera que condiciones socioeconómicas radicalmente nuevas (neoliberalismo) fueron impuestas durante las décadas de 1980 y 1990: Estado mínimo, privatizaciones, precariedad, flexibilidad, desempleo en masa, salarios que ya no aseguran ingresos decentes, tantos cambios que hubieran provocado una revolución si hubiesen sido aplicadas de una sola vez.


4. La estrategia de diferir

Otra manera de hacer aceptar una decisión impopular es la de presentarla como “dolorosa y necesaria”, obteniendo la aceptación pública, en el momento, para una aplicación futura. Es más fácil aceptar un sacrificio futuro que un sacrificio inmediato. Primero, porque el esfuerzo no es empleado inmediatamente. Luego, porque el público, la masa, tiene siempre la tendencia a esperar ingenuamente que “todo irá mejorar mañana” y que el sacrificio exigido podrá ser evitado. Esto da más tiempo al público para acostumbrarse a la idea del cambio y de aceptarla con resignación cuando llegue el momento.

Amansando máquinas

Seguimos presentes y con la firme convicción de que tenemos mucho por hacer aún. La lectura, para nosotros, para los compañeros y compañeras, niños, jóvenes y adultos de nuestras comunidades, es un alimento esencial para la vida.
Cada vez que nuestros coordinadores se apersonan a local para realizar el canje de sus libros, entregar sus registros de lectores y muchas veces a contarnos algunas anécdotas, nos invade una gran alegría y podemos afirmar que vale realmente el esfuerzo.
A pesar de todas las dificultades económicas, seguimos adelante, aunando esfuerzos, todos, para que los libros y las voces sigan caminando hacia las comunidades.
Soy profesora de computación en un colegio nacional y voluntaria en la Red: ¿qué significa en este esfuerzo comunitario de Bibliotecas Rurales, la presencia de computadoras?
Son comunes hoy en día frases alentadoras como “La computadora te ayuda a ahorrar tiempo y energía”, “Todo está sistematizado”, “La información está al alcance de todos gracias a internet”,… pero a la vez, frases que preocupan y que deben llevarnos a la reflexión son “la computadora fuerza a un trabajo individualizado”, “los chicos ya no leen –famoso CTRL C y CTRL V”, “en la internet encuentras todo tipo de información” y “las computadoras ya forman parte de nuestra cultura”.
El uso de las máquinas siempre está sujeto a los niveles de dependencia que se establezcan y a la formación de cada persona; en el caso de los niños dependerá de la orientación de los padres, profesores y de la sociedad misma.
Pueden ser herramientas útiles y podemos sacar provecho de ellas, si no se merman las fuentes primordiales de la sabiduría y el conocimiento.
En Bibliotecas Rurales estamos ahora implementando una base de datos para sistematizar la información bibliográfica y estamos agenciándonos de libros electrónicos y documentales, teniendo como propuesta además la publicación de material virtual. Hemos afianzado también la capacitación a nuestros coordinadores en informática básica y estamos seguros que sabrán orientar el trabajo de la mejor manera, lo que vienen demostrando ya desde hace muchos años, con los libros impresos que van haciendo llegar permanentemente a sus bibliotecas.

Karina Chacón