abril 16, 2026

Somos nosotros

Hacemos comunidad, ayudándonos, compartiendo lo que sabemos, intercambiando los productos, cuidándonos el uno al otro, protegiéndonos. “No somos el uno sin el otro”, decía nuestro compañero Alfredo Mires.
Hoy celebramos la llegada de otra gran publicación de la Red: Somos Nosotros en su segunda edición. Este compañero libro reaparece con reflexiones campesinas sobre la tradición andina; sobre los saberes de nuestros antepasados, de los valores que se fundamentan en el respeto por uno mismo, pero también por el otro.
Los invitamos a leer para seguir aprendiendo el uno del otro, o, mejor dicho: aprender juntos; juntarse a celebrar cada logro, valorar lo que somos y sabemos, cuidar el planeta, seguir creando.

Recordar…

En El libro de los abrazos de Eduardo Galeano hay una frase que dice así: "Recordar: del latín re-cordis, volver a pasar por el corazón". 
Es una frase muy precisa que explica que nuestra memoria no es un simple archivo de información, sino la posibilidad de volver a sentir emociones, personas, situaciones y aprendizajes pasadas en el presente.
Durante los años 2017 al 2021, en Bibliotecas Rurales tuvimos la grata presencia de Nathalia Quintero Castro, amiga colombiana que estaba escribiendo su tesis de doctorado sobre los caminos de la Red. Nathalia presentó esta tesis en el año 2022 con el título Red de Bibliotecas Rurales de Cajamarca en el Perú: trayectorias y geografías andinas y lo dedica, entre otros, a “su ayllu en la ciudad de Cajamarca, la familia Mires Mocker y a su ayllu comunitario integrado por todas las familias bibliotecarias de la Red de Bibliotecas Rurales”.
La tesis de Nathalia es un texto lleno de vivencias, de convicciones, ánimos y vínculos, de memoria, sentires, andares y amares. 
De vez en cuando leo, veo y escucho esta tesis. Y así, vuelvo a pasar por mi corazón decires, pensamientos y voces. Porque la tesis no existe solo en papel, sino también en un documento virtual vivo.
Aquí les comparto el enlace:

abril 01, 2026

La ensoñación del Ñaupa

Todos los seres son vivos.
Toda la vida es sagrada.
Toda la tierra es un templo.
Alfredo Mires

Agradecidos

Los libros son el alimento de la mente. ¡Cuánta razón tenía quien lo dijo!  No solo por su contenido, sino porque al leerlos nos transportamos a mundos increíbles y enriquecemos nuestra mente. Por este motivo, agradecemos la iniciativa de las familias Blanco y Barboza quienes nos han donado libros, los cuales son un valioso aporte para los lectores de nuestras bibliotecas en el campo y nos permiten ofrecer mayor variedad de títulos para seguir fomentando la lectura. 
Si usted también desea apoyarnos donando libros, puede comunicarse con nosotros y así continuar en este camino que nos hemos trazado con su valiosa ayuda-
Gracias por creer en nosotros…

marzo 19, 2026

Regreso a clases

Hace algunos días, en nuestro país, se dio inicio a un nuevo año escolar.
Las escuelas, en este tiempo y con buena suerte, se embellecen con un poco de pintura, reparaciones de los servicios higiénicos, arreglo de carpetas, entre otros menesteres. Los profesores revisan y elaboran sus planificaciones, programaciones, y todos los lineamientos que necesitan para tener un buen año.
Como bibliotecarios, solo deseamos que también se alimenten las bibliotecas de todas y cada una de las escuelas de nuestro país, y que, ojalá, se reciba a los niños con un libro en la mano, con planes, proyectos y estrategias para mediar y animar a leer para comprender mejor.
En este tiempo, tal como están las cosas en el mundo, más que nunca, necesitamos desarrollar el pensamiento crítico, la capacidad de discernimiento y la creatividad de los niños y jóvenes, a partir de lo que leen.
Sin lectura no podemos lograr esa educación de calidad que tanto deseamos.

marzo 16, 2026

Sócota en FA

Siempre es alegría y ánimo cuando se abren nuevas bibliotecas.
En nuestra última asamblea, el profesor y bibliotecario de la Red, Abel Vásquez Saucedo, llevó muchos libros para abrir en Sócota, Cutervo, dos BR en FA: ¡Bibliotecas Rurales en Familia!
Las BR en FA forman parte de una propuesta que surgió durante la pandemia cuando, en los lugares más remotos del Perú, donde no hay ni celulares ni señal de Internet, los estudiantes estaban casi dos años sin atención eficiente de parte de los docentes y de las Instituciones Educativas. 
Estas mini bibliotecas familiares que creamos en este contexto fueron la única fuente de información y aprendizaje para muchos niños. Y fueron también el motivo de reunirse nuevamente en las noches, en familia, después del trabajo agrícola, alrededor del fogón, para leer.
Ahora se están extendiendo en todo el territorio de la Red, gracias a iniciativas como las de don Abel.
¡Muchas gracias y bienvenidos a nuestro ayllu de Bibliotecas!

También aprendemos de nuestra tierra

El pasado 25 de febrero nuestros compañeros José Isabel Ayay Valdéz y Javier Huamán Lara tuvieron un conversatorio en el marco de un curso de Lingüística del Español en la Universidad Nacional de Cajamarca.
Muchas personas podrían manifestar desprecio (y posiblemente escandalizarse) ante la idea de que dos campesinos realicen una actividad de naturaleza tan “académica”, y más todavía en una universidad.
La verdad es que los conocimientos vienen de todos lados y ninguno merece ser despreciado, cosa que en la Red defendemos desde nuestra concepción. 
Además, lo cierto es que la educación no se encuentra entre cuatro paredes grises con muchachos enganchados ocho horas diarias a escritorios con alguien al frente que tiene (académicamente) un poquito más de experiencia que ellos. La educación es un fenómeno transversal a la existencia del ser humano y que muchas veces viene de los lugares más inesperados.
Así lo atestiguan los estudiantes que participaron en esta actividad, que también reafirmaron que don Javier y don José Isabel dieron una magistral cátedra de quechua y de cultura andina.
Rumi Mires

De permanencias y albores

Quienes conocen a la Red de Bibliotecas Rurales saben que comprendemos a nuestra asociación no como una entidad jerárquica, sino –desde la concepción andina– como una organización horizontal. Nuestro organigrama recuerda a un mandala, esos diagramas hindúes que representan el cosmos a través de un conjunto de círculos concéntricos y patrones recurrentes.
Ahí, uno de los círculos o “figurines” es el Consejo permanente, entidad de consulta en diversos ámbitos de la Red.
Durante mucho tiempo, esta entidad no estuvo activo; la avanzada edad de algunos de nuestros miembros, la pandemia y otros factores impedían que nos reuniéramos. En el 2025, en nuestra última asamblea, constituimos un nuevo Consejo permanente, conformado por coordinadores del campo, profesores y voluntarios de la Red.
Este 19 de febrero, después de muchos años, el nuevo consejo se reunió por primera vez. Sentimos mucha alegría, satisfacción, ánimo, luz y esperanza, mucha dedicación y muchas nuevas ideas e impulsos en este espacio de escucha y debate.
Parece que esta permanencia tiene muchos albores.

marzo 03, 2026

23 de febrero

Este 23 de febrero, Alfredo Mires hubiese cumplido 65 años. Su fino humor, su capacidad de contar y de atraparme en la fascinación de sus pensamientos me hicieron ver el mundo con otros ojos. Es algo que extraño mucho. Es por eso que, tantas veces, leo y re leo sus textos. Hoy quiero compartir un fragmento de una de las muchas ponencias de Alfredo con ustedes.
La memoria está en el núcleo de la identidad de los pueblos, pero hay que abrir el núcleo, porque la crónica legal es como un blindaje que lo asfixia. De ahí el valor de la mayéutica, el arte de ayudar a parir, de hacer emerger lo entrañable. Porque el recuerdo no tiene que ser sujeto de dominio cuando tiene la independencia del corazón comprometido y el vigor de la mentalidad indómita (valga la ocasión para hacer un reconocimiento público a las ardillas: al parecer, ellas sí tienen un olvido fecundo, porque como no siempre recuerdan dónde han enterrado sus nueces, son responsables, cada año, del nacimiento de cientos de miles de árboles).
Gracias, Alfredo, por tus enseñanzas, por tu presencia entre nosotros, por acompañar nuestros andares, siempre.
Rita

Crianza, ayllu y apus

Los días 19 al 21 de febrero de 2026 nos encontramos en la Asamblea General con los coordinadores de las Bibliotecas Rurales, las profesoras de las Bibliotecas Rurales en Institución Educativa, algunos voluntarios, el equipo central y el Consejo Permanente de la Red de Bibliotecas Rurales de Cajamarca. Días de minga, canje de libros, risas, aprendizajes, lecturas y reflexiones.
En esta asamblea nos hemos tomado mucho tiempo para comprender de dónde venimos, qué podemos aportar a la sociedad y cómo nos moldea formar parte de la Red. 
En Bibliotecas Rurales aprendemos el profundo significado de la CRIANZA. Pues, decir bibliotecas rurales es decir los Andes y, por tanto, hablar de crianza: cultivo de papas y otros alimentos, semillas, plantas, animalitos; criar implica cuidado y protección, conversación y sintonización de la vida.
Pero Bibliotecas Rurales también es AYLLU, entendido como familia extendida, la comunidad de quienes se quieren y se respetan. Ayllu son las montañas y las lagunas, los árboles, las piedras que están vivas y conversan; los colibríes cual “dioses alados”, los animalitos, los humanos o runas: todos hacen parte de esta gran familia andina bibliotecaria.
Y, asimismo, Bibliotecas rurales nos ha enseñado que los APUS, nuestras montañas sagradas, tienen fuerza y vitalidad, son y existen, nos acompañan y conversan. Son cerros Wak’a, protectores y guardianes, lugar donde se manifiesta la potencia de la comunidad.
Ser parte de Bibliotecas Rurales es, entonces, todo eso. Y es nuestro querer y deber seguir enseñando y compartiendo esta forma de ver y de vivir la vida.