Con tanta pena, la vida se quedó calva. Le daba vergüenza andar así pelada. Entonces, juntó pelusas de alegría y se hizo una peluca postiza.
Es bella la vida cuando anda así peinada.
Pero en el mundo hay mucho viento.
Alfredo Mires
en: El duende del laberinto
No hay comentarios:
Publicar un comentario