junio 12, 2015

Somos un país agrícola

Lechugas, chirimoyas, papayas, choclos, pan, chiclayos, bizcochos, quesillos, ocas, papas,…
Todo esto y mucho más trajeron desde sus comunidades nuestros coordinadores para compartir en la Asamblea.
Su bondad es inmensa. Ellos vienen desde muy muy lejos, a pie, en combi y en cualquier otro medio que les pueda servir para llegar pronto a la reunión, pero a pesar de las distancias no se olvidan de traer sus libros para el canje y su aporte para la olla común.
Esta vez hemos saboreado lechugas en ensalada, un rico dulce de chiclayo con ocas, choclos para acompañar la sopita, papayas y chirimoyas…
No hay vainas: somos un país agrícola, por la potencia de la producción y por la capacidad para compartirla, por esta cultura que nos salva de la codicia depredadora.
Muchas gracias compañeros por compartir este gusto y esta enseñanza, a pesar de los pesares.

junio 11, 2015

Asamblea es familia

El mes de mayo terminó para nosotros con la realización de la Asamblea General, ese momento de junturas y renaceres.
Uno a uno fueron llegando nuestros coordinadores, cargados de libros, entusiasmo y ánimo para compartir.
Las distancias y dificultades que recorren para llegar hasta Cajamarca son –muchas de ellas– inimaginables, pero esto no impide el regalo de su presencia.
No es que se deja todo para estar presentes en la Asamblea: se viene con todo. Para contar cómo nos ha ido con las lluvias, qué novedades hay en las comunidades, qué tal va la lectura, qué libros están pidiendo los lectores, qué luces vemos al final de los túneles… Nos alegra escuchar las hazañas de los caminos, sentarnos en las mesas a compartir la comidita que con mucho cariño se prepara para estos días de reunión y a recordar anécdotas de reuniones y tiempos pasados.
Esta vez nos hemos sentido especialmente felices por la presencia de nuestro compañero Santos Rodríguez, quien después de algunos años regresó a integrarse a esta su familia de bibliotecas rurales; él tuvo que ausentarse por motivos de salud, pues este tiempo ha sido muy difícil para él y los suyos. Tanto hemos sentido su ausencia, como nos alegra ahora su regreso.
En este encuentro nuestro compañero Alfredo trabajó las diferentes clases de libros que existen y en qué momento de nuestras vidas se puede recurrir a ellos porque no todos sirven para lo mismo; también reflexionamos una vez más acerca de lo importante que es nuestra cultura y nuestra dignidad.
Hemos compartido algunos juegos que nuestra compañera Rita Mocker nos enseñó para relajarnos y que nos servirán para animar las reuniones, así como Lola Paredes trabajó nuevamente los círculos de lectura, esta vez con el libro All’pata paguikun - Ofrenda a la tierra. Fue bonito escuchar cuando algunos nos animamos a leer las oraciones en quechua.
Como parte de nuestro quehacer bibliotecario, hicimos el canje de nuestros libros, siempre pensando en aquellos que serán de más utilidad para nuestra gente en el campo.
En fin, mucho podríamos decir de nuestro encuentro, pero lo más importante no se puede expresar con palabras: solo diremos que hemos pasado un tiempo extraordinario y que todo lo que conversamos y decidimos apunta siempre a afianzar los andares con nuestras comunidades.

El camino de la Enciclopedia

A fines de mayo tuvimos un nuevo encuentro los integrantes del equipo regional del Proyecto Enciclopedia Campesina.
Juntos volvimos a revisar el vocabulario tradicional de nuestras comunidades. En fondo y forma es un idioma diferente, pero no son barbarismos como algún majareta dijo alguna vez.
La ecuación es muy sencilla: esta es nuestra habla y con ella queremos seguir expresándonos. Si nos enajenamos, dejamos de ser nosotros mismos.
Nuestro compañero Alfredo Mires, director del Proyecto, profundizó algunas estrategias fruto de su experiencia en el recojo de la tradición oral, para aprender también nosotros cómo rescatar la memoria de nuestros mayores.
Así, por las noches del encuentro, nos juntamos para conversar acerca del agua y de los apus, nuestras montañas sagradas.
Todos aportamos lo que sabemos, lo que nuestros padres y abuelos nos han enseñado.
Pronto nuestra Red estará publicando los libros donde se cuente lo que en nuestras comunidades sabemos acerca del agua, de los apus y de nuestros decires.

Compartires

Nedda Franco es amiga nuestra. Hace algunos años, consiguió para la Red una importante donación de libros que nos permitió implementar más nuestras bibliotecas en el campo. Después de algunos años nos hemos vuelto a encontrar y nuevamente con buenas noticias. Esta vez, el Club de Leones de Miraflores que ella preside y el de San Borja, consiguieron recolectar un aproximado de 1900 libros que nos fueron donados a finales del mes de mayo, en el marco de una campaña coordinada con el Club de Leones de Cajamarca.
En las comunidades cajamarquinas la demanda de lectura prioriza los materiales que producimos desde la Red de Bibliotecas Rurales, pero también este apoyo es importante porque nos permite atender a más lectores y mostrar diversas ediciones.
Anima mucho saber que hay quienes comparten esta convicción del libro como herramienta, de la lectura como abrepuertas y de la solidaridad como cimiento de una sociedad más culta y más justa.

mayo 22, 2015

Con todos los sentidos

Entre el 15 y el 17 de mayo, el Programa Comunitario de la Red de Bibliotecas Rurales había organizado un evento grande para coordinadores, madres de familia e invitados especiales.
El primer día, todos juntos hicimos un análisis de la situación de los niños “con discapacidad” en las comunidades campesinas, donde todos opinábamos, discutíamos y conversábamos sobre la difícil situación que enfrentan estos niños y sus familias. Este debate enriquecedor fue acompañado por Carmen Aleman, representante de Kindernothilfe e.V.
Iniciamos el sábado, segundo día de nuestro encuentro, con un programa especial solo para las madres del Programa Comunitario, partiendo de sus propias vidas.
Con reflexiones, dinámicas, masajes, cuentos y conversas, tratamos de apoyar a las mamás en su ardua labor y convivencia –día tras día– con sus bienamados hijos.
Al final, todos salimos contentos y fortalecidos de este espacio compartido.
Más tarde, el encuentro se abrió para otras personas. Gabriele Klink de Alemania condujo el curso taller Jugar y aprender con todos los sentidos, donde juntos aprendimos de manera lúdica, y con muchas risas, nuevas técnicas, métodos y estrategias para el acompañamiento, trabajo y terapia de niños con “discapacidad”.
En la evaluación, el Programa Comunitario recibió muchos reconocimientos de parte del público presente, los cuales podríamos expresar en este proverbio africano:
Cuando mucha pequeña gente en muchos pequeños lugares haga muchas pequeñas cosas, se transformará el rostro del mundo.

¡Estantes nuevos!

Hace ya tiempo veníamos padeciendo con lo del almacenamiento de los libros. Y ahora que se vienen nuevas ediciones, anduvimos buscando para solucionar el problema del manejo y del espacio…
A la entrada lateral de nuestro local, había unos vacíos entre mocheta y mocheta, así que se nos ocurrió que podíamos aprovecharlos para construir estantes. Hicimos el diseño. Nuestro compañero Alfredo trabajó la arquitectura y Luis Félix Vásquez pasó voluntariamente todos los datos a planos…
Faltaban los fondos para conseguir la madera y alguien generosamente nos echó una mano. Pero faltaban aún voluntarios para la carpintería… ¡Y nos llegó un carpintero!
Ulrich Rogler, de Alemania, arribó justamente y juntamente con Desiree y Gabriele Klink.
Con el apoyo de todas las compañeras de la oficina central y de nuestro compañero Sergio Díaz, los estantes se levantaron como todo un regalo.
¡Gracias, mingueros!

De nuevo en las comunidades

Después de un largo tiempo de lluvia, a inicios de mayo nos tocó la primera salida al campo del Programa Comunitario.
Ya que sabíamos que las carreteras, trochas y caminos están en muy mal estado. Pero salimos con buena compañía, buen ánimo y muchas ganas de encontrarnos nuevamente con los niños, padres de familia y coordinadores del programa.
En esta salida nos acompañaban Gabriele Klink –profesora de niños con dificultades de aprendizaje–; Desiree Klink –profesora de yoga– y su esposo, Ulli Rogler, todos amigos que nos visitaban de Alemania. También nos acompañó Mara Elina Mires, para apoyarnos sobre todo con las traducciones.
Nuestros destinos fueron las comunidades de Numbral y Huarasitana, en la provincia de Chota, donde nuestros coordinadores –Dona Guevara y Sergio Díaz– hace muchos años llevan a cabo un camino extraordinario con los niños con “discapacidad” y sus padres.
En las reuniones con los grupos de Juanitos y padres trabajamos el enfoque de Derechos del Niño desde la perspectiva del Programa Comunitario. Luego Gabriele nos enseñó nuevos juegos y manualidades para mejorar el aprendizaje de los niños. Desiree animó a los muchachos con unos divertidos ejercicios de yoga y culminamos las reuniones con el rico almuerzo que habían preparado los comuneros.
Aprender juntos –entre diversas culturas y en diferentes contextos–, nos hace crecer mucho.
Agradecemos a todos los participantes y ponentes por facilitar esta valiosa enseñanza.

mayo 21, 2015

“La cultura como herejía”

Organizado por Servindi y varias otras instituciones, se llevó a cabo en Cajamarca, el 15 de mayo, el foro público “Comunicación Intercultural para la Defensa de la Madre Tierra”.
Nuestro compañero Alfredo Mires fue invitado a participar y presentó la conferencia titulada “La cultura como herejía”. Aquí unos fragmentos:
“En materia de comunicación, y más aún si se trata del cambio climático, hemos de ser herejes, es decir, dispuestos a elegir nuestro propio discurso, sacándole el cuerpo a la convergencia manipuladora, y tratando humildemente de reflejar la voz que la propia tierra quisiera decirnos a través de quienes no han renunciado a su filiación con ella.
Aún hoy, las únicas voces que siguen hablando del mañana son las voces del pasado, acendradas en quienes nunca son escuchados, enraizadas en los que siempre son despreciados, y cobijadas en los que pronto son silenciados (…)
No hay relación intercultural si no aprendo a escuchar. Es ineludible bajarse del caballo para aceptar que somos inmensamente ignorantes si nos hemos formado con cánones que han objetalizado la naturaleza suprimiéndole el encanto (…)
De manera que el problema no es la pobreza sino la riqueza que la ocasiona, la codicia que la provoca, el sistema que la sustenta y la comunicación que la justifica.
Este vértigo ambiental, esta bancarrota climática, esta hecatombe terrena solo es reflejo del colapso moral de quienes se arrogan el derecho de dirigir los destinos del mundo. Pero también del naufragio afectivo y la clamorosa languidez de quienes nos limitamos a ver pasar la procesión de este siniestro.

Este tiempo…

Nos cuenta Javier Huamán, de Luichucolpa, Hualgayoc:
La lluvia ha sido más de la cuenta en estos últimos meses.
Hay baja producción. No ha habido pase por semanas enteras, y sí accidentes, volcaduras de camionetas y motocicletas que han ido al abismo o al río.
Hay gente que se ha quedado a la intemperie y muy poco hay apoyo de las autoridades municipales. Pero sí ha habido solidaridad de la organización, de las rondas campesinas o de las comunidades; en familia se ha tratado de ver algún apoyo para las personas que se han quedado damnificadas.
Los árboles nativos también han rebrotado. La naturaleza nos afecta, pero en otros casos también hay esperanzas.

Comuneros de La Unión, Chota:
En la comunidad de Santa Rosa de Chadín se ha derrumbado toditita la comunidad, todo se ha tapado.
En la Soledad, Chililic y San Martín, también han estado incomunicados.
En la Soledad los derrumbes se han llevado más de cuatro hectáreas de café…

Mario Sánchez, de San Andrés, Cutervo:
Nunca ha llovido así aquí. Las carreteras se han derrumbado y los alimentos están muy caros. A nosotros nos ha llevado un ternerito y la ropa que ha estado lavando mi esposa, en una quebradita que nunca antes había llegado.

Rosa Carrasco, de Sócota, Cutervo:
Hay cinco personas fallecidas en el caserío de Nuevo Oriente. Los derrumbes empezaron por todas partes; todo ha estado intransitable. Ha habido otras muertes por Cutervo, por la Capilla; los ríos se salían, los derrumbos arrasaban con las chacras, las frutas, todo lo que encontraban.

Ramiro Yglesias, de Hoyada Verde, Contumazá:
Algunas siembritas se están perdiendo, pero otras también mejoran. De todo hay. En tiempos nos hemos quedado aislados, no había pase para ningún lado.

Jorge Carrasco, de San Juan, Cutervo:
Las carreteras han sido bloqueadas por los huaicos; mi madre vive en una zona que se quedó completamente aislada.

Sergio Díaz, de Masintranca, Chota:
Los desastres han sido fuertes. Hay destrucción de casas, movimiento de tierras, se han malogrado las carreteras, los sembríos se ha perdido. No hay nada. Y no se puede seguir sembrando porque las lluvias continúan.
Se ha movido una buena cantidad de tierra, que da miedo porque está en peligro de que venga y nos tape a varias casas donde vivimos.
En el Naranjo había los baños termales, que era un lugar que bastante visitaba la gente: se lo ha llevado todo.
También han sido afectados centros educativos, puestos de salud; en algunas comunidades no ha habido clases porque los niños no podían trasladarse por la cargazón de las quebradas.

Desolaciones

En varias zonas de las provincias de Cutervo, Chota, Jaén y Bambamarca, los sembríos de maíz no han alcanzado a choclear y las papas se han podrido en la chacra; otras siembras han sido arrasadas, sobre todo en los temples, en donde han sido afectados el café, la fruta…
El clima está cambiando, muchísimo. Los ríos se han salido y los derrumbes se han sucedido uno tras otro.
También los animalitos están sufriendo, sin pasto y con enfermedades.
Los huaicos han bloqueado las carreteras y los caminos de herradura; ha habido accidentes y muchas de nuestras comunidades se han quedado muy afectadas…
Las casas se han rajado por la humedad, otras se han caído y algunas han sido arrasadas o tapadas por los huaicos o por las llegadas de las quebradas. Hay familias que han logrado recoger algunas cositas, pero otras han tenido que salir abandonando absolutamente todo.
Pero no ha faltado la solidaridad entre comunidades, como comuneros, listos para ayudarnos y acompañarnos siempre.
Pero esto no sale en las noticias…