Visitar Cajamarca, Perú, fue una oportunidad para aprender, compartir y reconocer que, aunque las bibliotecas se encuentren en territorios diferentes, nos une un mismo propósito: acercar los libros, la lectura, la cultura y el conocimiento a nuestras comunidades.
Durante esta visita tuvimos la oportunidad de conocer el trabajo que realiza la Red de Bibliotecas de Cajamarca, especialmente la experiencia de las Bibliotecas Rurales en Instituciones Educativas (BRIE). Conocer sus procesos, recorrer sus espacios y escuchar las historias que hay detrás de cada iniciativa me permitió comprender aún más el valor de las bibliotecas que nacen de las necesidades de las comunidades y crecen gracias al compromiso de las personas que creen en ellas.
Me llamó especialmente la atención el trabajo que realizan en las zonas rurales, el compromiso de sus voluntarios y la manera en que han logrado construir una red que conecta personas, comunidades y saberes alrededor de la lectura. Es inspirador ver cómo, con dedicación y trabajo colectivo, los libros pueden llegar a lugares donde el acceso a la cultura y a la información representa un gran desafío.
Este encuentro también fue una oportunidad para compartir nuestra experiencia desde Inírida, Guainía, Colombia, y contar parte del trabajo que desarrollamos desde las bibliotecas públicas de nuestro territorio. Compartimos nuestras estrategias de promoción de lectura, las actividades culturales y los procesos que buscan acercar las bibliotecas a niños, jóvenes, adultos y comunidades rurales. Desde nuestra realidad amazónica, también trabajamos para que las bibliotecas sean espacios vivos, de encuentro, aprendizaje, reconocimiento cultural y construcción de identidad.
Durante esta visita tuvimos la oportunidad de conocer el trabajo que realiza la Red de Bibliotecas de Cajamarca, especialmente la experiencia de las Bibliotecas Rurales en Instituciones Educativas (BRIE). Conocer sus procesos, recorrer sus espacios y escuchar las historias que hay detrás de cada iniciativa me permitió comprender aún más el valor de las bibliotecas que nacen de las necesidades de las comunidades y crecen gracias al compromiso de las personas que creen en ellas.
Me llamó especialmente la atención el trabajo que realizan en las zonas rurales, el compromiso de sus voluntarios y la manera en que han logrado construir una red que conecta personas, comunidades y saberes alrededor de la lectura. Es inspirador ver cómo, con dedicación y trabajo colectivo, los libros pueden llegar a lugares donde el acceso a la cultura y a la información representa un gran desafío.
Este encuentro también fue una oportunidad para compartir nuestra experiencia desde Inírida, Guainía, Colombia, y contar parte del trabajo que desarrollamos desde las bibliotecas públicas de nuestro territorio. Compartimos nuestras estrategias de promoción de lectura, las actividades culturales y los procesos que buscan acercar las bibliotecas a niños, jóvenes, adultos y comunidades rurales. Desde nuestra realidad amazónica, también trabajamos para que las bibliotecas sean espacios vivos, de encuentro, aprendizaje, reconocimiento cultural y construcción de identidad.
Uno de los aprendizajes más valiosos de este intercambio fue reconocer que cada territorio tiene sus propias particularidades, pero que existen muchas ideas y sueños que podemos compartir. Las experiencias de Cajamarca nos inspiran a seguir fortaleciendo nuestro trabajo, mientras que nuestras vivencias en Guainía nos recuerdan la importancia de valorar la riqueza cultural, las voces y los saberes de nuestras comunidades.
Me llevo de esta visita nuevos aprendizajes, ideas para seguir construyendo y, sobre todo, la certeza de que las bibliotecas van mucho más allá de sus paredes y sus colecciones. Son espacios que crean oportunidades, fortalecen vínculos y ayudan a transformar realidades.
Agradezco a la Red de Bibliotecas de Cajamarca por abrirnos sus puertas, compartir generosamente sus experiencias y permitirnos vivir este encuentro. Regreso a mi territorio con el corazón agradecido y con la motivación de continuar trabajando por unas bibliotecas cada vez más cercanas a la gente, capaces de reconocer la diversidad cultural y de sembrar en cada comunidad nuevas oportunidades a través de la lectura.
Porque cuando las bibliotecas se encuentran, no solo se comparten experiencias: también se tejen redes, se fortalecen sueños y se construyen caminos para que la lectura llegue cada vez más lejos.
Laura Curvelo
Biblioteca “Princesa Inírida”, Guainía, Colombia
Me llevo de esta visita nuevos aprendizajes, ideas para seguir construyendo y, sobre todo, la certeza de que las bibliotecas van mucho más allá de sus paredes y sus colecciones. Son espacios que crean oportunidades, fortalecen vínculos y ayudan a transformar realidades.
Agradezco a la Red de Bibliotecas de Cajamarca por abrirnos sus puertas, compartir generosamente sus experiencias y permitirnos vivir este encuentro. Regreso a mi territorio con el corazón agradecido y con la motivación de continuar trabajando por unas bibliotecas cada vez más cercanas a la gente, capaces de reconocer la diversidad cultural y de sembrar en cada comunidad nuevas oportunidades a través de la lectura.
Porque cuando las bibliotecas se encuentran, no solo se comparten experiencias: también se tejen redes, se fortalecen sueños y se construyen caminos para que la lectura llegue cada vez más lejos.
Laura Curvelo
Biblioteca “Princesa Inírida”, Guainía, Colombia
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