diciembre 04, 2023

Fragmentos de Alfredo que conocí

Es inevitable pensar en Alfredo, ahora que se ha cumplido un año, desde que comenzó un nuevo andar por mundos desconocidos, cuando lo evoco siempre se me dibuja un caminante, una montaña y una sonrisa, creo sinceramente que, no hay otra manera de recordarlo.
Muchas veces compartimos un buen café, conversábamos de la vida, de los libros, pero sobre todo hablábamos de la permanencia de la chacra y del campesino, a través de su voz, pude redescubrir las raíces olvidadas, aquel “Ayllu” del que me hablaba, que todo dice, y que todo vive.
Con Alfredo planeamos algunos viajes e incursiones a la montaña para dejarles nuestros respetos, solo pudimos subir al majestuoso “Qayaqpuma” pero para mí significo una enseñanza eterna y es que, quitando todas formas de Alfredo que conocí, esencialmente era un maestro de corazón y del corazón, siempre recuerdo aquella vez que me dijo que: “Todo va estar bien” y en verdad fue así, esta es mejor lección de vida que me dejo, con todos sus significado y significantes.
Finalmente comparto en estas líneas, algo de verdad mágico a mi sentir, desde que Alfredo comenzó este nuevo andar, he tenido algunos encuentros o como bien decía Alfredo algunos “Tinku”: primero conociendo a su cálida familia, después a sus entrañables amigos, mágicas bibliotecas, fieles bibliotecarios e imponentes lugares. 
Tal es el destino o talvez la ensoñación del Ñaupa que, en cada encuentro, según mis sentires, se encuentra eternizado algún fragmento de mi querido Alfredo.  
Mauricio Pérez

Donaciones de libros

En referencia al espacio donde los coordinadores intercambian los libros que son llevados a las bibliotecas en las comunidades, nuestro compañero Alfredo decía: “el Centro de Canje es el corazón de Red de Bibliotecas Rurales de Cajamarca”. Y no hay verdad más absoluta. Los libros son las venas que llevan el conocimiento ancestral de la tradición oral cajamarquina, recopilado a través del tiempo. Este conocimiento es el que la Red pública en tomos, fascículos y series para nutrir y alimentar diariamente nuestra mente y nuestra cultura.
El libro es un integrante más en la familia, tal como lo son las personas, los animales, las plantas y todo lo que habita en nuestros hogares.
La Red de Bibliotecas Rurales de Cajamarca ha publicado, hasta el momento, más de 180 títulos que abastecen a las bibliotecas en las diferentes comunidades en cualquiera que fuese la modalidad de funcionamiento: como Biblioteca Rural en Institución Educativa (BRIE), Biblioteca Familiar (Bibliotecas en Fa) o las ancestrales Bibliotecas Rurales Comunitarias. Todas son abastecidas con nuestras publicaciones.
A veces incluimos algunos otros títulos que podemos conseguir gracias al apoyo solidario de personas allegadas a la Red que continuamente nos donan material bibliográfico que tienen en casa o que publican ellos mismos y comparten con nosotros.
Es por eso que en esta oportunidad queremos agradecer las personas que nos ayudan con diferentes donaciones de libros. Esos libros acompañan a los Nuestros y siempre son recibidos con cariño y llevados a nuestras bibliotecas en el campo con mucha alegría.
Gracias a todos los donantes por tan importante y valioso aporte para seguir adelante en nuestros andares.
Rosa Rumay
Centro de Canje BBRR

Bibliotecas Rurales en el territorio

La segunda semana de octubre se realizaron mingas para preparar los diferentes espacios y recibir a los compañeros y compañeras en la asamblea.
En el marco de esas actividades me brindaron la tarea de dar nuevamente color a aquel mapa que alberga la posición de las bibliotecas en el territorio. Sus grandes dimensiones y altura hacían de esta una actividad que necesitaba valentía y poco vértigo. A medida que avanzaba el trabajo, el cual seguía con la idea firme de aprender a hacer de este mi meditación, no podía evitar ensoñar con cada chinche que refería a la ubicación de una
biblioteca. Imaginaba el paisaje que lo circundaba, los ríos, las montañas, los animales, las plantas, la cosecha, el ayllu.
Venía a mi mente también los desplazamientos, los viajes desde cada a punto hacía la asamblea, trayendo consigo la alegría, el conocimiento y el espíritu de cada partecita del territorio.
Cuando el trabajo estaba terminado y podía ver la magnitud de lo que abarca Bibliotecas Rurales sentía alegría de la existencia de este gran ayllu, un espacio de amor a lo propio.
Nathalie Estrada

Carta para Naty

Querida Naty,
vienes a mi memoria con tus manos delicadas y mágicas, pintando aquel
mapa de nuestro departamento, donde plasmaste, con colores vivaces y alegres, los lugares donde nuestras bibliotecas vienen estacionándose.
Es muy bonito saberte dibujar con tanto detalle las formas, bordes y altibajos de nuestra tierra. Ubicas con tanta vehemencia una Biblioteca Rural que, hasta me he permitido ver a la familia que sembrará más saberes en su comunidad. Pienso en los niños corriendo en el
campo, las mariposas volando día a día, el sol abrigando a todos sin distinción y a los libros alrededor del fogón, abrigaditos con el cariño de hogar que solo algunos saben dar.
Difuminas con tanta precisión los colores, que invitan a mi imaginación a disfrutar de las montañas sagradas, los valles y los ríos de nuestra hermosa sierra; me regocija pensar en los caminos y las andanzas de hombres y mujeres, alforja al hombro, llevando los libros a sus comunidades hermanas para intercambiar, conversar, saludarse, echarse de menos, como decía Alfredo.
Gracias por estar a nuestro lado, por permitirnos conocerte un poquito más a través de tu arte, creatividad y compromiso. Es lindo saberse acompañados con personitas especiales como vos.
Un abrazo muy grande, fraterno y agradecido.
Karin Rojas
Cajamarca, noviembre de 2023

octubre 31, 2023

Tres libros

Emotivo, concurrido i reflexivo fue el homenaje que se tributó a Alfredo Mires al año de su partida el pasado 16 de octubre, en el auditorio de Bibliotecas Rurales. Versos, fotos, videos, libros i flores ambientaron el local para acompañar a los asistentes con la sencillez i el toque regional de siempre. Tres libros póstumos nos trajeron de vuelta al Alfredo artista, comunicador i poeta, libros que fueron presentados por tres reconocidos colaboradores de nuestra Red.
El artista plástico Daniel Cotrina Rowe nos introdujo al mundo recreativo de Las mandalas del Ñaupa, un álbum para colorear i completar. De origen indio, las mandalas son representaciones del orden geométrico del universo y, en este libro de Alfredo, se adaptan a las iconografías locales del sabio i viejo Ñaupa para, además, contribuir a divulgar las imágenes con que nos identificamos i a reflexionar sobre el valor de los saberes cósmicos de nuestros antepasados.
La compañera por más de tres décadas de Alfredo, Rita Mocker, fue la encargada de presentar el librito Querido Eduardo, querido Alfredo, una serie de emotivas cartas entre el célebre escritor uruguayo Eduardo Galeano i Alfredo Mires. Cartas marcadas por el respeto, la solidaridad i el compromiso social en sus últimos años de vida. Cartas que cobran vigencia al compartir la esperanza en un futuro mejor para Latinoamérica porque a Eduardo i Alfredo no los unió la enfermedad sino el esfuerzo contra la adversidad i por hacer del conocimiento una clave para ser más libres i mejores ciudadanos.
La reunión de sus poemas en ocho secciones bajo el título Cómo acostarse indeciso i despertar a arriesgarse dan fe de la vena lírica que acompañó a Alfredo desde su adolescencia, así como el permanente interés en crear con las palabras. En la presentación, yo, Daniel Sáenz More, investigador literario i amigo personal del autor, da cuenta de la serie de binomios amor-desamor, vida-muerte, ausencias-presencias, entre otros, que se revisten con aires autobiográficos para denunciar, cuestionar i emocionar. En ellos trasunta la conciencia de una nueva humanidad, de abrir los ojos a un nuevo despertar solidario en el que son posibles la liberación por el amor i la lucha por la justicia social.
Tres libros i tres maneras de recordar i leer al ñaupa Alfredo por siempre.
Daniel Sáenz More

Pascual, la memoria del silencio

El pasado 16 de octubre, partimos de Cajamarca Rita, Nathalia y yo, camino al centro poblado de Chuco, en la provincia de San Marcos.
Por caminos de tierra nos adentramos en estos coloridos paisajes llenos de vida. Tras tomar varios atajos y preguntar a varios paisanos, finalmente arribamos a la casa de uno de los bibliotecarios más antiguos de la Red, el Sr. Pascual Sánchez Montoya. La primera impresión que nos regaló fue un semblante amoroso y calmado, su mirada amable; nos recibió además con un gran abrazo, estaba muy contento de vernos. 
Nos contó como en los años 70 pasaban momentos social y políticamente convulsionados, sobre todo para el viviente del campo. En el 69 se decretó la reforma agraria que modificó las relaciones campo ciudad. También se crearon las rondas en Bambamarca y el Padre Juan Metcalf iba formando las primeras bibliotecas rurales. La proyección social de la Teología de la Liberación buscaba que la iglesia católica, al menos en esa facción, integrara de forma más activa a los campesinos en la vida social y así fue creciendo el proyecto de Bibliotecas Rurales. 
En este contexto, Don Pascual, aún un joven catequista, se integra como bibliotecario de la zona de San Marcos y es también en esos tiempos que se gesta una gran amistad profesional y de respeto con Alfredo Mires de quien aprendió varias claves fundacionales de bibliotecas o de la vida, nos dice: “no hay que discriminar a nadie, ni por ideas políticas o religiosas” que todos son bienvenidos donde haya un libro que compartir, también nos narra: “aprendí a no ser fanático de nada, pero solo estar; hay que estar apasionado por lo social, ahí si no hay tregua, nada de corrupción o tratar con hipócritas” y que a pesar de eso “ siempre hay amor para todos” que todos tienen derecho a enderezar sus caminos.
También nos cuenta con mucha emoción el amor que siempre tuvo por los libros. Dice que en su niñez era muy difícil tener acceso a un libro, que el papel era muy escaso y caro y que su amor por la lectura hacía que, en vez de comprar ropa o golosinas con su mesada, aprovechaba para comprar algo para leer. Y dice con brillo en su mirada, que hasta los almanaques Bristol eran un preciado tesoro.
Don Pascual ha perdido la audición y parte de la vista, siente la dificultad de adaptarse a estas limitaciones y que en definitiva no ha sido ni es sencillo; teje recuerdos de su vida y lecturas como una sola, y aunque le duele y entristece muchas las partidas y el desapego, se regocija en la lectura, ve el mundo a través de ella y abraza la esperanza y parabienes venideros.
Jorge Camacho

De Medellín a Cajabamba

A mediados de octubre me fui con Nathalia Quintero, de Colombia, a Cajabamba para dar un taller sobre lectura en coordinación con la Unidad de Gestión Educativa Local (UGEL) para docentes de la región.
Esas alianzas son muy bonitas y cuando juntamos fuerzas, las cosas siempre salen mucho mejor. Y así fue también esta vez. Nuestros amigos de Cajabamba nos habían ayudado mucho, tanto con la convocatoria, la organización, la logística y hasta con el decorado del ambiente del taller.
Habían escogido y dibujado imágenes de nuestros Ñaupas y las habían colocado en las paredes.
Entre ellos estaba un afiche de la UGEL Cajabamba con la imagen de un Ñaupa pintado por nuestro amigo colombiano Mateo Oquendo, que pueden ver en nuestro blog en el mes de julio (El Ñaupa en Colombia).
Con Nathalia, nos sentimos hermosamente acompañadas y dimos nuestro taller con mucho ánimo bajo la sonrisa de Mateo y de este Ñaupita.
El arte y el cariño son grandes puentes en este mundo ancho y ajeno.
Rita Mocker

Visitas a las BRIE en Cajabamba

En el mes de octubre de 2023, nuestras compañeras Rita Mocker, asesora ejecutiva de la Red y Nathalia Quintero, voluntaria colombiana visitaron las Bibliotecas Rurales en Institución Educativa de la zona de Cajabamba. Con las maestras/os y directores de Quinuacruz, Tangalbamba, Pingo, la Alameda y Malcas repasaron los libros existentes en la biblioteca rural y se explicaron las temáticas de las últimas publicaciones, además recogieron los registros de lectores y recordaron las posibles acciones para incrementar la lectura en sus diversas modalidades: lectura para los otros o en voz alta, círculos de lectura o lectura colectiva, lectura en familia, lectura del arte rupestre, en fin. Fueron encuentros repletos de cariño, solidaridad y alegría, acompañados de comidita serrana, canciones, poesías, dibujos de los estudiantes. 
Especial agradecimiento a la familia de profesores y directores de las escuelas de Cajabamba que albergan y animan nuestras bibliotecas rurales en sus instituciones.

Taller de las BRIE en Cajabamba

Dejar nuestros rutinarios y ajetreados días para asistir al taller desarrollado por Rita y Nathalia, dejar que renazca en nuestro interior la pasión por la lectura, darnos cuenta de nuevo que seguimos siendo; son una buena forma de mostrar aprecio y gratitud a quienes siempre han estado con nosotros... la Red de Bibliotecas Rurales de Cajamarca.
Parte del Magisterio cajabambino asistió al Taller de Bibliotecas Rurales en Instituciones Educativas (BRIE) en el cual se desarrollaron temas, estrategias y dinámicas que nos hacen analizar nuestra realidad socio-cultural, política y económica entre muchos más aspectos, convirtiéndose en el punto de partida para animar y contagiar a nuestros niños y niñas el apasionante mundo de la lectura.
Contar con el apoyo de UGEL Cajabamba fue una gran satisfacción ya que facilita mucho el trabajo de los ponentes, de los organizadores y sobre todo de los participantes. Precisamente por eso queremos hacer llegar nuestro agradecimiento a todos y cada uno de los que tuvimos la suerte de participar.
Gracias Rita y Nathalia por su excepcional ética de trabajo, de motivación y de ejemplo. Siempre estaremos aquí para darnos un abrazo entre muchos brazos. 
Gracias.
Miguel Rodríguez Roncal

La ensoñación del Ñaupa: una obra para soñar

El 16 de octubre, fue un día especial: los estudiantes de la IE “Sagrado Corazón” asistieron al Auditorio de la Universidad Nacional de Cajamarca filial Jaén, para rendir homenaje a Alfredo Mires Ortiz, una persona sabia y humana, optimista y luchadora que les hubiera encantado conocer y escuchar.
Alfredo es el autor del libro La ensoñación del Ñaupa que los estudiantes habían leído y trabajado en clases. Expresaron con cariño y entusiasmo lo que conocían y habían aprendido de Alfredo a través de la lectura de su libro, donde el autor nos transmite sus deseos profundos de fraternidad, unión, bondad e igualdad. Todos llegaron a la conclusión que en la obra Alfredo expone sus sueños de un mundo mejor, visión que él mismo iba ayudando a construir con cada semilla sembrada en las comunidades e Instituciones Educativas donde llegan los libros de Bibliotecas Rurales de Cajamarca.
En el evento realizado en el marco de la Feria del Libro de Jaén participaron varios estudiantes. Con aplomo y mucha emoción daban a conocer los datos biográficos de Alfredo Mires, apoyándose en sus atractivas líneas de tiempo. Por eso, hoy sabemos que Alfredo estudió en tiempos difíciles, durante la guerra entre Perú y Ecuador entre los años 1990 – 1999 en la Universidad Salesiana de Quito y que fue la octava persona que se graduó como “perito”.
Lo grandioso de este homenaje fue la lectura de los versos que crearon los estudiantes a partir de los sueños que Alfredo permitió que fluyeran. Aquí, algunos para su deleite y que viva Alfredo, en cada verso, en cada sueño y en cada sentimiento expresado.
Gracias profesora Asunciona, gracias profesor Polinéstor por el gran trabajo realizado.

Los que sueñan
Comparten sus sueños
Con los que no sueñan
Para que sueñen juntos.
Juan Carlos y Dany; 1° “C”

Nadie se pedirá perdón
Porque nadie se ofenderá.
Anika y Diego; 1° “C”

La palabra guerra no tendrá 
significado en el diccionario
porque sólo existirá la paz.
Henry y Danna; 1° “B”

Todos los sueños deben ser profundos
para que después no se te acabe el mundo
tu sueño debe tener verdadero sentimiento.
Jhon Eduardo Pérez Jara