agosto 11, 2016

Rincones de lectura

En Cajamarca, desde hace años, construimos nuestra casa y lo hicimos en minga (trabajo voluntario y comunitario): ese es también un motivo de orgullo para nosotros.
Con todos y entre todos fuimos colocando los cimientos y levantando estas paredes: cada rinción sabe de nuestros esfuerzos.
Ya que hace un tiempo hemos hecho pozas –en forma de asientos– en las que juntamos el agua de la lluvia, ahora las estamos acondicionando para que también sean Rincones de Lectura… y ahí vamos, animándolos con acciones poéticas.
Es decir, la casa no ha terminado de construirse.
Es como con cada uno de nosotros: se trata de seguirnos construyendo.

Lazos de Corazón

Hace unas semanas nuestra casa recibió con alegría la visita de un grupo de compañeras de Heart Links, organización canadiense que apoya algunos de los esfuerzos de Bibliotecas Rurales.
Durante esta visita hemos tenido la oportunidad de conversar y conocer los trabajos que realizamos a nivel de organización y de escuchar e informarnos acerca del contexto de nuestros respectivos países, porque solo así comprenderemos el porqué de nuestro caminar comunitario.
Pero Sheila Horrell, Linda Lustins, Susan Price, Mara Horrell y Shannon Theriault, no solo conocieron parte de nuestro quehacer en el campo, sino que también participaron como mingueras (voluntarias en comunidad) en la preparación de libros para nuestras Bibliotecas Rurales, colocando sellos y pegando el papel de recomendaciones. Estas tareas, en realidad, son sencillas y fáciles de realizar, pero cuando se trata de mil o dos mil ejemplares, o incluso más, la tarea se hace un poco pesada; sin embargo, cuando estamos en grupo, entre risas y cafecito, esta y otras actividades resultan hasta divertidas.
Reconocemos los esfuerzos de este grupo de compañeras por compartir y conocer nuestro territorio y cultura.

agosto 10, 2016

En la Semana Magisterial de Celendín

A inicios de julio, nuestro compañero Alfredo Mires fue invitado como ponente a la Jornada de Actualización Pedagógica, en la Semana Magisterial de la provincia de Celendín. La invitación fue hecha por el Sindicato Unitario de Trabajadores en la Educación, Base Celendín, quienes expresaron su reconocimiento por “el importante trabajo y compromiso por la educación de los pueblos de nuestra región que realiza Bibliotecas Rurales de Cajamarca”.
Los temas que Alfredo expuso (en bloques para docentes de inicial, primaria y secundaria) fueron la Promoción de la lectura y el Rescate de los saberes ancestrales. En el camino a estos temas, habló del racismo presente en la estructura social y cómo esto se transmite directamente a través del sistema de educación formal. Cuestionó el hecho de abrir sin criterio nuestras puertas a enfoques ajenos si no tenemos una base sólida en nuestra propia cultura, recordando lo que dijera el Mahatma Gandhi: "Quiero que las culturas de todo el mundo soplen sobre mi casa tan libremente como sea posible. Pero me niego a ser barrido por ninguna de ellas. Me niego a vivir en casa ajena como un intruso, un mendigo o un esclavo".
A través de la tradición oral de los Andes podemos mantener viva la antigua sabiduría de nuestros mayores y, usando el libro como herramienta, podemos mantenerla de forma más segura y difundirla más ampliamente. Los cuentos en particular son vehículos que pueden tramontar siglos sin dejar de llevar sus semillas.
Aproximadamente 1,500 profesores de todos los distritos de la provincia de Celendín asistieron y había un interés de alto nivel para tener la presencia de las Bibliotecas Rurales en las comunidades rurales y sus escuelas.
Alfredo cerró siempre sus ponencias con aquella frase que resume nuestro quehacer: "Nuestra gloria viene siendo haberle dado la mano al nieto sin soltar la del abuelo”.

“El cazador de historias”

Hace ya algunas semanas arribó “El cazador de historias”, la andadura póstuma de nuestro hermano y compañero Eduardo Galeano.
Helena Villagra, compañera de Eduardo hasta el último aliento, nos lo hizo llegar.
“Uno escribe sin saber muy bien por qué o para qué, pero se supone que tiene que ver con las cosas en las que más profundamente cree, con los temas que lo desvelan.
Intenté, y sigo intentando, descubrir a las mujeres y a los hombres animados por la voluntad de justicia y la voluntad de belleza, más allá de las fronteras del tiempo y de los mapas, porque ellos son mis compatriotas y mis contemporáneos, hayan nacido donde hayan nacido y hayan vivido cuando hayan vivido”.
Así dice Eduardo, cuyo ánimo sigue cazando, escribiendo y andando.
Gracias, Helena.

El reto de Abel

Abel Vásquez es miembro del Programa Comunitario y Coordinador de Bibliotecas Rurales en las zonas de Sócota y San Luis de Lucma, en la provincia de Cutervo.
Aquí nos cuenta de sus andares:
Para mí la lectura es el encuentro con los libros, pero además también el encuentro con el medio, con la realidad misma.
Leer los libros puede ser un poco más fácil, pero leer la naturaleza, leer la realidad, es un poco más difícil porque significa encontrarse con ella.
Por eso también la presencia de Bibliotecas Rurales es una contribución muy grande para nuestra vida, tanto en lo personal como en lo profesional. Porque de las Bibliotecas Rurales aprendemos no solo por la cantidad de libros a los que tenemos acceso, sino por las experiencias contadas por los propios lectores, por las experiencias contadas por los propios coordinadores antiguos.
Y también aprendemos de quienes caminan y escriben los textos que hablan como nosotros. Ahí hay que agradecer mucho al compañero Alfredo Mires, quien tiene un trabajo tan avanzado con nuestras comunidades: y eso me ha ayudado mucho, muchísimo.
El mayor desafío que nos queda, pienso yo, es cómo sobrevivir en medio del bombardeo de los otros sistemas de comunicación, como son la televisión y los celulares, por ejemplo.
Ya el desafío está: en medio de eso todavía podemos hacer que la gente lea. Y para ello tenemos que ingeniarnos algunas estrategias de cómo hacer leer y crecer, porque ya la gente muy poco lee.
Esto nos invita a que tengamos mayor capacidad para conseguir las formas de animar a leer. Ese es el reto.

agosto 05, 2016

Extrañamos a “Ñaupa”

No faltan gatos que cruzan por nuestros techos, transitando por el barrio.
Pero uno llegó a quedarse: bajó vaya uno a saber cómo y lo encontramos ya instalado, como Pedro por su casa.
Tierno aún, amoroso y confianzudo, llegó para integrarse: ningún dueño vino a reclamarlo, así que a los pocos días fue bautizado con el nombre de “Ñaupa”.
No tardó en engordar y se pasaba el día desansando, de oficina en oficina, de habitación en habitación, participando en las reuniones, puntual a la hora del cafecito o las comidas en comunidad.
Pero también leía (o eso nos hizo creer): viviendo entre libros, suponemos, no tenía alternativa.
Hace unos días salió a dar su vuelta y no ha regresado.
Estamos preocupados por él. Es miembro del equipo.
Si lo ven, por favor, díganle que estamos extrañándolo.

julio 29, 2016

“El duende del laberinto”

Ya está en prensa “El duende del laberinto”, una colección de 96 microcuentos escritos por nuestro compañero Alfredo Mires.
El P. Juan Bottasso, quien ha prologado el libro, señala que estos cuentos han sido escritos como en la sabiduría oriental, “con aforismos, relatos cortos, frases apodícticas, que sorprenden y se graban en la memoria”.
Pronto estaremos compartiéndolo en nuestras comunidades.

Bibliotecas en San Marcos y Cajabamba

Anduvimos visitando la comunidad de Chuco, con nuestro querido compañero Pascual Sánchez, uno de nuestros más antiguos y queridos bibliotecarios. Pascual recuerda cuando solía caminar más de 12 horas para visitar una de las bibliotecas rurales a su cargo, en la comunidad de El Chorro, caminando por las montañas y los valles, llevando su alforja llena de libros.
Pascual ha pasado este amor a su hijo Manuel –que ha tomado el relevo de su padre como coordinador de las bibliotecas–, y a su nieta Sonia, quien hizo su aparición entrañable hace 4 años en la película Libros y Nubes sobre Bibliotecas Rurales.
Nuestra siguiente parada fue en la comunidad de San Isidro, con nuestro compañero Antonio Vilchez.
Por la noche se reunió la familia y la comunidad a participar en el All'pata Paguikun, la Ofrenda a la Tierra. Agradecemos a la tierra, los cerros y los difuntos, usando la bendita hoja de coca, el azúcar y el aguardiente. Recordamos todo lo que la tierra nos ofrece, con que nos sostiene, y a través de esta ofrenda la mostramos nuestro respeto y gratitud. Después del paguito formamos un círculo de lectura, turnándonos, jóvenes y mayores, hombres y mujeres, para leer cuentos de nuestro libro “El domador de cuentos”.
Al día siguiente nos encontramos con varios de los bibliotecarios que coordinan con Antonio. Don Agustín, de la comunidad de Camish, viajó 4 horas a pie para estar allí. Los bibliotecarios hablaron de cómo entre ellos se animan a leer, compartiendo y recomendando libros, ayudándose unos a otros como lectores, en la misma manera que se ayudan como agricultores.
En el camino a Cajabamba paramos a visitar a don Fausto Salirrosas, bibliotecario de la comunidad de Huamaní. Hay 22 Bibliotecas Rurales que coordina Antonio. Un portento de voluntariado.
El libro une e inspira desde la cima de la montaña hasta el fondo del valle, especialmente cuando sus hojas llevan la sabiduría de nuestros mayores e iluminan el camino para nuestros hijos.

Escuelas con Bibliotecas en Cajabamba

Visitamos tres escuelas que cuentan con una biblioteca repleta de nuestros libros.
En la comunidad de Tangalbamba todos tienen acceso a la biblioteca. La profesora Carmen Malca Bocanegra fomenta el rescate con los estudiantes y sus familias, mientras que el profesor Crhistian Wilmer Sánchez facilita la lectura y registra el préstamo de libros.
En la comunidad de Pingo, el profesor Miguel Rodríguez Roncal es responsable de la biblioteca de la escuela y toma su papel como promotor de la lectura, animado y acompañado por todo el equipo docente de su institución educativa. Entre varias ideas innovadoras, Miguel nos cuenta de sus planes de realizar un festival de lectura para los padres.
En las alturas, cruzando el río Crisnejas, está la comunidad de Corralpampa, con su escuela dirigida por la entusiasta e inspirada presencia de la profesora Soledad Álvarez Plácido. Los niños en esta escuela han tomado el rescate a un nuevo nivel, ya que producen sus cuentos en papel reciclado hecho por ellos mismos.
Estuvimos encantados de ver nuestros libros expuestos en estantes que rodean el patio y los niños felices agrupándose para leer.
Pero en muchas partes vemos también la falta de voluntad, por parte del Estado, para mejorar la lectura. El mero hecho de estar obligado a hacer algo, roba la magia. Y encima, cuando el contenido está tan alejado de su realidad, es casi un acto de opresión el intentar promoverla. Los niños se vuelven más desconectados del aprendizaje, pierden su pasión y su deseo innato para leer.
Felizmente existe la voluntad y el ejemplo de estos extraordinarios docentes que inspiran a la lectura.
Los libros de Bibliotecas Rurales nos introducen a las sabidurías y maravillas que ha tomado generaciones para formar. Otra forma de inspirar a los niños a celebrar sus raíces es involucrarlos en el redescubrimiento y la preservación de su tradición ancestral, para darles la oportunidad de ser investigadores y autores.

Los Co-Libris en San Luis de Lucma

Los Co-libris siguen leyendo y diciendo en San Luis de Lucma, en la provincia de Cutervo. Hace unas semanas tuvimos la suerte de reunirnos con ellos: este grupo de estudiantes lectores sigue en la brega, acompañado por don Abel Vásquez, coordinador de nuestra Red en la zona.
El proyecto Co-libris intenta promover la lectura con niños y jóvenes y les anima a realizar el rescate de sus tradiciones comunitarias.
Los jóvenes invitaron a nuestro compañero Alfredo Mires a abrir la conversación. Él abordó las formas en que podemos ser manipulados para consumir información en desmedro de nuestra propia cultura, la necesidad de volver a mirar a nosotros mismos, hacia adentro del Nosotros. “Una persona culta no es una persona que olvida sus raíces, sino el que las recuerda y las celebra”.
Los jóvenes también estaban entusiasmados por escuchar la experiencia del rescate de la tradición oral de Cajamarca. Alfredo estableció cinco factores claves para el éxito del rescate: la voluntad, la persistencia, la preparación, el respeto y las técnicas de abordaje (las diversas estrategias, por ejemplo, las Noches de Rescate).
Todo este proceso puede ser enriquecido con la lectura. Así, cada libro leído es un acto de creación: “Cuando leemos un texto el escritor vuelve a escribir en nosotros.Leer es un acto de rebelión contra los intentos del sistema para apagarnos o reducirnos”.
Leyendo, escribiendo, dibujando, creando, mantenemos viva nuestra esencia.