septiembre 03, 2010

Otro miembro de la Red

No descansa ni cuando se detiene. Está tan adaptado a vivir en vuelo que sus diminutas patitas apenas le permiten caminar. Así, hasta los mínimos cambios de posición le demandan un momento de vuelo.
Vive con un corazón sobredimensionado: tiene 28.5 por cada mil de su propio peso, en comparación, por ejemplo, con una paloma, cuyo corazón pesa 9 por mil de su propio peso.
Alguien se preguntaba: “¿Cuánto éxito tendrá un corredor profesional que alcance una velocidad de 150 km por hora? ¡Para lograr eso tendría que haber desarrollado en sus piernas una fuerza de propulsión de 40 PS (caballos de fuerza)!”.
Más de 40 flores puede visitar este hermano nuestro en un minuto con su vuelo veloz. Cuando se para en el aire para sacar néctar e insectos de las flores, puede dar cerca de 100 aletazos por segundo. ¡Y cuando está enamorando logra hasta 200 aletazos por segundo!
En el Perú se le conoce con el nombre quinde (del quechua qenti); hummingbird en inglés; luli, luri, lorenzo, miski ch’amo y chhiruchhiru en aymara; picaflor, chupaflor, zumbador, tentenelaire, gorrión, chupamirto o colibrí en español; huitzitzil en náhuatl, etc, etc.
“Cholito” vive aquí, en los jardines de nuestra sede central, y hace sus tareas día a día, desde antes que empiece a clarear hasta después que el sol ya se ha despedido.

1 comentario:

Ilona Luanda dijo...

... nossa AMO, ese es un regalo de algún Tayta muy poderoso ... que bello!
Apropo, beijaflor em portugues!!
abrazos