febrero 23, 2023

Reunidos

En octubre del año pasado, durante el velorio y en medio de nuestro profundo dolor por la partida de Alfredo, nos llegó la noticia que el nuevo Obispo de Cajamarca, Monseñor Isaac Martínez, quería conocer Bibliotecas Rurales. Por eso, este 25 de enero tuvimos una reunión extraordinaria con la participación de Monseñor Isaac, los Padres Manuel Salazar y Miguel Garnett, Marco Arana y el equipo central.
Recordamos que Bibliotecas Rurales surgió como una propuesta del Padre Juan Medcalf, quien llegó al Perú en medio del proceso latinoamericano de la Teología de la Liberación. Alfredo estaba muy consciente de eso y nos incitó siempre tener en cuenta que no somos una mera institución de préstamos de libros. Decía algo así:
«Lo que buscamos en Bibliotecas Rurales, lo que siempre hemos buscado, desde nuestros inicios en 1971, es la forja del hombre nuevo -solidario, amoroso, crítico, humilde- y de la comunidad. Ambos son principios que se manifiestan y se reflejan en la vida de Jesús.
Las raíces de Bibliotecas Rurales tienen una estrecha relación con la Iglesia cajamarquina, en representación de Monseñor Dammert Bellido y con la Teología de la Liberación, en la persona de Juan Medcalf. 
La Opción por los pobres que propaga y promueve la iglesia latinoamericana de los años 60, a raíz de la pobreza y la represión de las dictaduras en nuestro continente siempre ha sido motor y motivo de nuestro quehacer.
El préstamo de libros como acceso al conocimiento del contexto inmediato y universal, los círculos de lectura y también la publicación de nuestros propios libros son solo herramientas para nuestro camino y compromiso de luchar por la igualdad y dignidad de los campesinos y en pro de la liberación integral de todo hombre.»
En memoria de nuestros fundadores, Juan Medcalf y Alfredo Mires, y de los compañeros del campo, reiteramos este compromiso como principio y causa de nuestro quehacer. Si es posible volver a restituir un vínculo con la Iglesia de Cajamarca en cualquiera de sus manifestaciones, bienvenido sea. Retomar la conciencia de este compromiso nos fortalece espiritualmente y en nuestras tareas concretas desde, con y para las comunidades campesinas de Cajamarca. Y lo haremos, como todo, felices, con ánimo y en memoria de Juan y Alfredo.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Cada vez que miro hacia atrás, no dejo de extrañar lo que hizo Alfredo a través de sus andares, lo lejos que llegó, lo que trajo en su corazón con cada encuentro, y duele mucho saber que no estará su palabra para decirnos lo que sabe, es que realmente, los que lo leímos, estábamos siempre esperando eso, una manera distinta de entender el mundo, de apreciar la sabiduría de lo sencillo, simplemente porque allí cabe lo profundo, y me parece alentador que ustedes sigan caminando, es lo que Alfredo hubiera querido.
Paz a su alma, esté donde esté.
Abrazos
Daniel Canosa

Rita Mocker dijo...

Muchas gracias, Daniel. Soy Rita, esposa de Alfredo. Nosotros, como familia y como ayllu de Bibliotecas, seguiremos su legado, siempre. Sabemos que no somos él, sabemos de nuestras limitaciones, pero sabemos también que Alfredo nos guía desde donde está y sus enseñanzas, su espíritu marcan nuestros andares. Y siempre habrá un colibrí que nos mostrará el camino cuando andamos perdidos. Un abrazo desde Cajamarca, desde nuestros corazones.