julio 16, 2019

La necesaria tarea

La edición digital Nº 1459 de El Orejiverde – El diario de los pueblos indígenas, que se publica en Argentina, trae un excelente artículo de nuestro amigo Daniel Canosa.
El artículo está relacionado con una nota nuestra “en donde entendí –nos cuenta Daniel– que podría vincular una antigua tarea realizada en la experiencia Qomllalaqpi”.
Aquí compartimos el enlace:

Decires y Escritos

Nuestra Red inicia una serie editorial –en versión digital– con artículos, entrevistas y conferencias del compañero Alfredo Mires, abordando diversos temas y reflexiones vinculados nuestra organización.
Decires y escritos comienza con la edición de “Para seguir andando”.
¡Y seguimos andando!

El poder de la voluntad

Hace unos meses, nuestro compañero Jesús Oswaldo Quispe nos llamó para preguntar si podíamos poner una biblioteca rural en una lejana comunidad ubicada en la selva central de Huánuco…
No salíamos de la sorpresa: va a ser un poco difícil atenderla, nos dijimos, estando tan lejos y con las más de quinientas bibliotecas que debemos atender, a puro punche, aquí en Cajamarca…
¿Cómo es que alguien de tan lejísimos se había anoticiado de nuestra humilde propuesta y camino? Mientras estaba siendo atendido con la quimioterapia en Lima, Jesús Oswaldo había ido contando de nuestras Bibliotecas Rurales a los otros pacientes, animándolos, animándose.
Y es que este compañero nuestro no para: apenas regresar de su terapia ya estaba cruzando el río Silaco, afluente del gran río Marañón, cargado de libros y de esas esperanzas que son certezas.
Diecisiete bibliotecas más ha formado y sigue andando, espoleando y entusiasmando, recogiendo los cuentos de los viejitos y enseñando a leer a los niños.
Compromiso y voluntariado son más que meras palabras: no hay dificultad que aguante la locura de testimoniar la vida generosa que nos han heredado nuestros abuelos.
Ese es nuestro orgullo: aprender a seguir andando.
¡Felicitaciones! Y gracias, Jesús Oswaldo.

junio 06, 2019

¡Chimbán!

Para llegar de Cajamarca a Chimbán debe atravesarse el territorio de cuatro provincias y, por lo menos, una docena de pueblos. Ahora que las carreteras están en mejores condiciones que hace unos años, en viaje directo se tardaría un día… pero como no hay vía directa, mejor salir hoy temprano para llegar mañana al final de la tarde.
Nuestro compañero Jesús Oswaldo Quispe Delgado es Coordinador de Bibliotecas Rurales en el distrito de Pión (para llegar allá mejor no sacamos cuentas pues incluso hay que cruzar por la región Amazonas) y fue invitado por comuneros de Chimbán: “Aquí también queremos tener nuestras Bibliotecas Rurales”, le dijeron.
Jesús Oswaldo consultó y recibió el encargo de ir a la zona a ver qué pasaba.
Tras varios días de marcha, nos llamó: dieciséis comunidades nos están pidiendo tener su biblioteca rural.
¿Significa que hay más interés en tener bibliotecas? No: significa que hay interés en la razón de ser de nuestras bibliotecas, que se van abriendo más las ganas de leer el mundo y abrazarlo, de no dejarse arrastrar por leguleyadas y superficialidades, de no dejarse arrebatar la convicción de la esperanza.
Gracias por ese enorme esfuerzo, Jesús Oswaldo. Ya mismo hemos enviado los libros. Y nos vamos alistando para ir a visitarlos.

Voluntarios siempre

Hace unos días tuve nuevamente la suerte de viajar al campo con Rumi y Mara.
Como responsable del Programa Comunitario me tocó una salida a la zona de Sócota, Cutervo, al norte de Cajamarca.
Rumi y Mara han nacido entre los libros y quehaceres de la Red de Bibliotecas Rurales. Desde muy pequeños les cargaba en mi espalda cuando salíamos a visitar a los niños con capacidades proyectables en las comunidades lejanas. A veces los comuneros nos facilitaban la ayuda de un caballito, pero nosotros siempre tratamos de no ocasionar gastos ni molestias.
Mara y Rumi han crecido jugando con niños y, desde chiquitos, me ayudaban a atenderles y aprender juntos con ellos.
Desde entonces han pasado más de 20 años y en este viaje, su apoyo ha sido, realmente, muy grande. La compañía en el camino –donde ahora me toca manejar largas horas– fue muy grata y divertida; Rumi entiende muy bien los aparatos de proyección que necesitamos para los talleres con profesores; ambos participan activamente en las sensibilización de docentes y sus comentarios y opiniones son de suma importancia; las dinámicas son más llevaderas gracias a su ayuda; Mara está siempre pendiente de los niños y es una gran ayuda en el tema de la medicina homeopática; los dos leen muy bien para los demás; y ni hablar del arreglo después de cada atención y del alivio que significa para mí que ambos tomen fotos para documentar nuestro trabajo.
Gracias Rumi y Mara, voluntarios nuestros: es una bendición vuestra presencia.
Rita Mocker–Mires

Leer también sana

Don Segundo Medina o “Nenito”, como cariñosamente le dice su familia, es un asiduo lector y gusta de los buenos libros. Él disfruta de cada cuento que cae en sus manos, de cada historia, de cada poesía...
Sus nietos le proveen de lecturas que le animan, alegran y alejan sus pensamientos de cualquier enfermedad, de cualquier dolencia.
Hace poco estuvo hospitalizado por varias semanas, pero durante el tiempo que pasó en el hospital se hizo acompañar de algunos de nuestros libros que le alegraron y animaron en esos momentos difíciles.
Su recuperación sigue en marcha y nos cuenta que cuando lee se siente mucho mejor.
Él comenta que le gustan nuestros libros porque las historias son buenas, que Alfredo escribe muy lindo, que sus poesías y cuentos son muy gratos y dejan grandes enseñanzas.
Algunas veces don Segundo ha asistido también a nuestras presentaciones y ya que pronto tendremos libros ‘frescos’, deseamos que su salud mejore más aun para tenerlo con nosotros.
Muchas gracias, don Nenito, por gustar de nuestras lecturas.

Nuestra medicina

En los Andes, mayo es el mes de las flores. Al caminar por el campo, por todos lados se ve la belleza abundante de flores y nuevos brotes verdes. Mayo es el mes del despertar, del derroche de colores y de la plenitud de la vida: es cuando la tierra suelta su resuello, es el tiempo del wiñay.
En el Programa Comunitario, a nuestra manera, celebramos este mes para el bien de los niños con capacidades proyectables: nos reunimos con los maestros curanderos y preparamos la medicina que necesitamos para el próximo año.
Los maestros y coordinadores tienen un conocimiento especial para estas preparaciones, porque conocen las fórmulas para los medicamentos homeopáticos y las combinan de manera extraordinaria con su sabiduría ancestral sobre plantas medicinales andinas.
El concepto de remedios frescos y cálidos se fusiona con las similitudes de la homeopatía, lo tradicional se potencia con lo “científico”. Es una experiencia maravillosa y, a la vez, tan natural.
Cada año lo vivimos con ánimo, con alegría, y sabiendo que estamos en nuestro camino.

mayo 28, 2019

La voz del Orejiverde

Nuestro amigo Daniel Canosa sigue bregando incansable con las bibliotecas y la comunicación en Argentina. Él ha replicado la nota que pusimos acerca del inicio de la Biblioteca “Taramuyke”, en Potrero Grande, San Ignacio.
“Desde las Bibliotecas Rurales de Cajamarca nos llega otra feliz noticia, una nueva biblioteca rural se ha incorporado acercando la lectura a nuevas comunidades, un hecho sin precedentes en la historia de los servicios bibliotecarios para comunidades indígenas que sigue sumando voluntades para acercar la lectura a pueblos alejados de los centros urbanos.
Probablemente es en esa palabra, la persistencia, donde se pueden encontrar algunas explicaciones a este verdadero fenómeno social y cultural, un ejemplo que sigue perdurando a través del tiempo, y en donde nos preguntamos cómo ha sido posible, que la simple idea de compartir lecturas en contextos rurales, siga generando adscripciones entre los pueblos, donde se aprecia el esfuerzo colectivo y desinteresado de un sueño que acaba de cumplir 48 años el pasado 31 de marzo... Simbolizan buenos motivos para tratar de imitar sus andares, y que los nuestros, enriquecidos, se abran en nuevas direcciones sin olvidar estas enseñanzas.
De parte del Orejiverde, felicitaciones amigos!”
¡Gracias, Daniel!

La Enciclopedia en Huamachuco

De cómo se mueven los nombres y sus saberes en nuestras comunidades: la Mustela frenata –para poner un ejemplo– es conocida en Cajamarca con el nombre de
Huayhuash; un poco hacia la costa es hurón o comadreja. Hacia el norte es mono, fino. Poco más al norte es huaygash o huayhuacho. Pero también se le conoce con el nombre de monoch’usho, masha, chupacuy, padrecuy, padrino. En general se le dice “compadrito”, pues si se le llama por su nombre, vuelve para hacer daño a la casa.
Al sur, en la zona de Cajabamba, se le conoce con el nombre de ardilla.
Esto significa que más hacia el sur, nuestros libros de la Enciclopedia Campesina pueden gozarse por su contenido, pero sería fantástico que en todas nuestras bibliotecas rurales tengamos también libros nacidos de sus propios conocimientos.
Ahora que nos hemos extendido hacia la zona de Huamachuco, esta preocupación viene siendo una constante.
Por eso ya empezamos a recolectar las tradiciones orales en esa zona.
Nuestro compañero Alfredo Mires estuvo hace unos días –en coordinación con el Proyecto Amigo–, viendo la constitución del Equipo humano y los pasos para ir acopiando nuestros saberes allá.
Para crecer hay que enraizarse. Para enraizarnos hay que tener la humildad de adentrarnos y reverenciar la prodigiosa sabiduría que aun habita en nuestras comunidades.

El frágil planeta que habitamos

“El frágil planeta que habitamos ¿soportará nuestras agresiones?”, son reflexiones del padre Juan Bottasso, entrañable amigo nuestro.
Aquí podemos leer:
“El mito de Prometeo, el héroe griego que robó el secreto del fuego a los dioses y con él consiguió transformar el mundo, ha guiado a la humanidad en su larga caminata, pero ahora necesita encontrar un correctivo.
No se puede seguir tratando a la tierra como un simple objeto de explotación. No se la puede solamente agredir, hay que aprender a convivir con ella, de otra manera quemamos los troncos de la balsa que nos mantiene a flote. Tampoco es el caso de desechar todo lo que la humanidad ha inventado en su largo recorrido. La técnica que ha creado estos problemas está llamada a solucionarlos. Se trata simplemente de hacer menos brutal la presencia del hombre. No es fácil. Hay que explorar todos los caminos, hay que buscar todas las posibilidades, hay que renunciar a los slogans fáciles. Es preciso seguir profundizando, comparando, buscando. Porque esto ya se ha vuelto una cuestión de vida o muerte”.