agosto 01, 2025

Vuelas
halcón
y yo
contemplo
tus alas
nostalgiando
la tristeza
de mis pies
sobre la tierra.

Alfredo Mires Ortiz
en: Como acostarse indeciso y despertar a arriesgarse

Don Pascualito, ¡cuánta falta nos hará¡

Pascual Sánchez Montoya de la comunidad de Chuco en San Marcos, nació un 24 de marzo de 1947 y falleció el pasado 19 de julio de 2025. 
El grande, el humilde, el sabio, el amoroso y enamorado de las bibliotecas rurales ya no está allá en su casita en Chuco, junto a su esposa doña Juana, a sus hijos y nietos. Su cuerpo no está, pero su alma brillante como el sol estará siempre en el corazón de esta familia bibliotecaria que tanto aprendió de él. Infinitas gracias a Pascualito por estar y permanecer siempre con nosotros. 
Queremos reconocer su vida y enseñanzas, a través de las siguientes palabras dichas por él por allá en el año 2017:  
Los objetivos de bibliotecas "han sido ambiciosos, muy saludables, el que todos los campesinos que no teníamos oportunidad de tener libros en casa, era esta gran oportunidad, (…) porque yo decía así como yo tengo este deseo tan insaciable de leer, que tuvieran todos; ojalá que cambiara la sociedad, ojalá hubiera más conciencia, ojalá hubiera más amor a nuestra tierra, más amor a nuestras plantas, a nuestros animalitos, porque con eso se puede uno sentir feliz; amando, ayudando, sirviendo y compartiendo. Es la mayor felicidad que puede sentir el ser humano, la mayor satisfacción, porque para eso hemos nacido, pue, para servir y no para ser servidos..."
Don Pascual como bibliotecario legendario de la Red tenía muy claro de qué se trataba la presencia en este mundo, él nos decía: 
"Claro que lo necesitamos el servicio de los demás, bienvenido sea, pero más que ser servido (uno) debe ser servidor, ahí está el reto, ahí está el desafió, y ahí está la grandeza de un país, cuando hay gente que así piense, más vale servir, que ser servido, más vale ayudar que me ayuden, más vale dar que recibir; ese es el desafío”
Además, Pascualito nos recalcó que: “debemos ser todo amor para nuestro prójimo; y por prójimo yo no entiendo que sean solamente los seres humanos, mi prójimo también es mi perrito, mi prójimo también es mi caballito, también es mi ovejita, todos son mis prójimos. Porque todos necesitan vivir, así como yo necesito vivir, también ellos necesitan vivir" (Pascual Sánchez, 2017, entrevista)
Hasta siempre, Pascualito.

Nuestros libros para América Latina

Hace más de un mes fue invitada a un conversatorio en la Biblioteca Pública Piloto, en Medellín, Colombia, para hablar sobre la Red de Bibliotecas Rurales, nuestro legado, nuestros quehaceres, nuestros desafíos y nuestros sueños. 
La biblioteca se llama, realmente, Biblioteca Pública Piloto de Medellín para América Latina y fue fundada en 1952 por la UNESCO. Fue Alfredo Mires, nuestro cofundador, quien inició una estrecha relación desde la Red con varias bibliotecas en Colombia, entre ellos la “Piloto”. Alfredo siempre nos contaba lo maravillado que se había quedado con esta experiencia. Y cuando Alfredo falleció, en el año 2022, la Biblioteca Pública Piloto le hizo un sentido homenaje. 
Al entrar a esta hermosa biblioteca en junio de este año, la amiga que me recibió me llevó directamente a un estante muy especial: ahí estaban nuestros libros, los otros hijos de Alfredo y de la Red. Y ahí estaba yo, con lágrimas en los ojos, por tanto cariño y tanta admiración que nos tiene la linda gente de este gigante de la bibliotecología.
Gracias, amigos, por esta recepción y este reconocimiento. 
Rita Mocker

Añoranzas

Dichosos quienes hemos disfrutado de las sabias palabras de nuestros abuelos, esas palabras que llegan en el momento oportuno, para animar, alegrar, aprender y seguir andando; la vida continúa nos decían; y en el dolor, retumban esas voces buscando calmarnos. 
Hoy lloramos la partida de nuestro compañero y guía Pascual Sánchez Montoya de la comunidad de Chuco de la provincia de San Marcos. Seguramente ya estará reunido con los compañeros Alfredo, Juan, Luis, Sarah, Oscar, Fidencio, Antonio, Andrés, David y otros bibliotecarios que se adelantaron.
Y recogiendo esa palabra hermosa de don Pascual – añorar-; esta familia, añora a tan honorables personajes; quienes nos han dejado un legado de humildad, entrega, paciencia, solidaridad, compañerismo, coraje, amor, respeto al hermano, a la madre tierra, a nuestra cultura y a nuestros mayores.
Seguiremos escuchando sus palabras don Pascualito, lo seguiremos leyendo, lo tendremos siempre presente.
Compañeros nuestros, que estas añoranzas sean motivo para honrar su recuerdo.

julio 19, 2025

Frente al espejo

Micaela es nuestra gatita, la gran guardiana de la casa, un miembro más de la Red; ella disfruta tomando agüita en la poza de cosecha de agua de lluvia. Cada vez, se toma un tiempo mirando su reflejo en el espejo de agua y con sus manitas la acaricia con delicadeza.
Micaela con su atención, así como muchos otros animalitos, nos enseñan a valorar las bondades de la naturaleza, a disfrutarla, pero sobre todo a agradecer y a tratarla con cariño.
Es un llamado a la humanidad y en especial a la familia bibliotecaria para detener nuestras carreras y mirarnos en el espejo, en ese espejo de la naturaleza: para saber en qué andamos, qué estamos haciendo con tantos regalos que nos brinda la madre tierra y si estamos contribuyendo a cuidarla y a protegerla.
Que nos motive también a mirar los espejos de nuestras bibliotecas, que sigamos leyendo la naturaleza y que nuestros libros sean los espejos que nos inviten a la reflexión y a la acción responsable. 

Libros y lectura bajo los árboles

Este 22 de junio nos fuimos a la comunidad de Sapayut, Sócota, Cutervo para celebrar un encuentro zonal de nuestras bibliotecas en las comunidades. 
Si bien la comunidad nos había ofrecido la casa comunal para esta reunión, nuestro compañero Abel Vásquez, quien organizó el evento, había coordinado para reunirnos en una pampita. El lugar era espectacular: un escampado con pasto verde debajo de unos árboles cerca a una casita del campo que nos ofreció, además, agua fresca y un baño. Mejor no podía ser.
Se habían reunido casi treinta personas, unos de comunidades aledañas, otros de más lejos. Llegaron nuestros bibliotecarios y coordinadores, pero también algunas responsables de nuestras BRIE (Bibliotecas Rurales en Instituciones Educativas), autoridades locales y lectores.
Empezamos nuestra jornada con una ofrenda a la tierra; luego hubo diferentes participaciones sobre la historia y la organización de Bibliotecas Rurales y después un conversatorio sobre la pregunta: ¿Yo leo?: ¿qué?, ¿por qué?, ¿cuándo?, ¿con quién(es)?, ¿para qué? y ¿dónde?
Más tarde presentamos los libros de la Red en forma de mandala y finalizamos con un círculo de lectura.
Ya nos esperaba el rico almuerzo, preparado con ingredientes del lugar. Y después hicimos un pequeño canje de libros para que los bibliotecarios pudieron llevar algunos libros nuevos a sus comunidades.
Contentos nos despedimos, con la mente nutrida y el corazón alegre.
¡Hasta la próxima, compañeros!

Territorios Narrados: el latido compartido de una palabra viva

Entre montañas que hablan y ríos que recuerdan,
la palabra viajó envuelta en memoria y esperanza.
No fue solo un libro el que cruzó la frontera:
fue una historia viva, una siembra que camina.

En el marco de la pasantía internacional “Territorios Narrados: Formación LEO, Perú–Colombia”, realizada entre el 21 de abril y el 5 de mayo de 2025, Lesly Espinoza, promotora LEO y bibliotecóloga de la Red de Mototecas del Centro Cultural Valle Colorete (Cajamarca-Perú), entregó una selección de libros de la Red de Bibliotecas Rurales de Cajamarca a la Biblioteca Comunitaria La Bellecera, ubicada en el barrio Cabecera del Llano, en el municipio de Piedecuesta, Santander-Colombia. 
La entrega formó parte del Encuentro Binacional LEO–OLE, en un acto cargado de afecto y sentido: libros que no buscan venderse, sino cuidar la memoria de un pueblo. Nacidos del campo, del fogón, de la conversación con la tierra; escritos por maestras, sabios, comuneros y el maestro Alfredo Mires, recogidos en el Proyecto Enciclopedia Campesina y otras publicaciones que la comunidad ha decidido contar y compartir.
Este acto fue mucho más que simbólico: fue un puente entre dos territorios lectores que comparten una visión común de la lectura como práctica comunitaria, afectiva y política. La Bellecera, al igual que la Red de Bibliotecas Rurales de Cajamarca y Valle Colorete, sostiene sus procesos desde el trabajo colectivo, la autogestión y el arraigo con el territorio. Por ello, los libros no solo formarán parte de la colección, sino que circularán activamente en talleres, encuentros y espacios de lectura compartidos, provocando nuevas memorias, preguntas y vínculos.
Para Valle Colorete y la Red de Mototecas, esta entrega es una siembra de vínculo: palabras plantadas en suelo hermano, con la esperanza de que florezcan en nuevas manos lectoras. Es, además, un paso firme hacia la construcción de un proyecto binacional que entrelace lectura, oralidad, escritura, memoria y comunidad entre ambos territorios.
Este intercambio no es solo un gesto: es un latido que une corazones y geografías, una alianza invisible tejida con hilos de memoria y esperanza. En cada libro entregado, en cada palabra leída, revive la voz de quienes labraron la tierra, de quienes custodian saberes ancestrales y de quienes sueñan un futuro tejido desde la identidad y el cuidado mutuo. Que estas páginas, cruzando montañas y ríos, se convertirán en raíces profundas que sostengan nuevos brotes de comunidad, resistencia y amor por la palabra compartida.

Lesly Espinoza
Valle Colorete, Cajamarca, Perú

Repair Café

Hace unos días nos llegó esta nota de nuestra amiga Kathy Doust, de Nottingham, Inglaterra. Kathy es hermana del R.P. Juan Medcalf, fundador de la Red de Bibliotecas Rurales, y, desde nuestros inicios en el año 1971 está apoyando con actividades a nuestros andares.

Los Repair Cafés (Café de Reparaciones) son lugares de encuentro donde podemos contribuir a la sostenibilidad. En los últimos años, han surgido por todo el Reino Unido. Se arreglan electrodomésticos, cortacéspedes, ropa, bicicletas, cualquier cosa, incluso joyas. Yo suelo afilar ahí mis herramientas de jardinería. También hacen pruebas eléctricas de cualquier aparato, todo a cambio de una pequeña donación. Depende de la experiencia de los voluntarios. Es para evitar que la gente tire electrodomésticos cuando se pueden reparar. Recuerdo que, al principio, dos estudiantes trajeron su aspiradora para que la repararan, pero resultó que solo necesitaban vaciar el contenido de la bolsa.
Aquí, en Nottingham, el Repair Café se celebra cada dos o tres meses. También ofrecemos café, tortas e información sobre algún proyecto que se beneficia con los ingresos. La contribución benéfica de hoy fue para Bibliotecas Rurales. Pronto les compartiremos los fondos reunidos.
Muchos saludos, mucho cariño
Kathy.

Muchísimas gracias, querida Kathy. No podríamos seguir adelante sin personas como tú, como ustedes. Su apoyo y su solidaridad nos conmueve profundamente. Gracias, de corazón.

julio 05, 2025

El pez

Llegó de madrugada. Había esperado un bus al filo del asfalto, cualquier camión que lo recogiera, rebenqueado por las frías brisas malolientes del mar-desagüe cercano.
Habían sido nueve horas de viaje, parado, apretujado entre los otros pasajeros sin pasaje y sin solvencia. Y luego dos horas más de marcha a pie, adivinando la carretera en medio de la oscurana, asediado por diablos perrunos −de esos que cobran peaje pagadero en alma contante y sonante− y fantasmas pillos, de esos que hacen perder el camino.
Pero llegó sonriendo, sospechando la sorpresa que ocasionaría en los niños su preciosa carga.
Cargaba su maletín de errante, de trabajador distante, de laburo baldío.
Y cargaba un frasco, un frasco sin tapa, lleno de agua y en el agua él: un pececito azul que se mecía a cada paso, como distraído.

¿Te gusta este cuento?
Sigue leyéndolo en el libro de la Red:
El hombre que curaba, de Alfredo Mires Ortiz

Hoy, 24 de junio

La profesora Sara Moreno, responsable de nuestra Biblioteca Rural en Institución Educativa (BRIE) en Jaén nos compartió esta experiencia que refleja los aprendizajes de nuestro compañero Alfredo Mires puestas en práctica.

Hoy 24 de junio, en el calendario Andino y Amazónico, hay una gran celebración por San Juan y el Día del campesino.
Durante el recreo los jóvenes de Ciudadanía y Ciencias Sociales VII de la Escuela de Educación Superior Pedagógica Pública «Víctor Andrés Belaunde» de la provincia de Jaén, junto a los de Ciclo I, realizaron un ritual en el SAE (Sistema Agroecológico Escolar) para agradecer la fertilidad de la tierra y reconocer el valioso trabajo de los campesinos. 
También fue un momento para compartir los frutos de la tierra con la esperanza de un nuevo ciclo de siembra en el SAE.
Es un ritual que nos conectó con el SOL, con el ciclo de la VIDA (espiral) y nuestra Madre Tierra y también se renovó el compromiso con el legado histórico de la Cultura Marañón, con la defensa de nuestros fértiles valles y de los ríos Chinchipe y Marañón y nuestros cultivos de cacao, café, plátano, yuca, maíz, zapallo y frejol.

Muchísimas gracias a todos los organizadores y participantes de tan bello agradecimiento a nuestra Madre tierra.